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"La soja se puede mantener un año o más sin venderse" , Luis Miguel Etchevehere, Presidente de la Sociedad Rural
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Los jóvenes votan a Filmus
5.7.11
Una de la novedades de esta elección porteña es la
notable hegemonía del FPV entre los jóvenes, epifenómeno de la
movilización que entre este segmento etáreo se manifiesta desde la
crisis de la 125 y en particular se consolida tras la tragedia de la
muerte de Néstor Kirchner.
Este dato en el caso de la elección porteña es
doblemente significativo puesto que a su propia gravitación de cara al
futuro, en particular se observa una vuelta de campana en las
preferencias del electorado joven que en el año 2007 prefería
dominantemente la opción PRO que en términos electorales es hoy una
alternativa cuyo mayor nivel de preferencias los obtiene en electorado
mayor de 60 años, como se observa en la imagen de apertura (click para
agrandar).
Fuente: http://rambletamble.blogspot.com/
"El peronismo es un movimiento nacional, no una federación de partidos municipales"
SUGIRIO QUE "LE TEMEN A LA JUVENTUD"
El jefe de Gabinete defendió la participación de la
presidenta, Cristina Kirchner, en el armado de listas de candidatos y
afirmó desconocer "por qué se bajó" el senador Carlos Verna de la pelea
por la gobernación de La Pampa.
El
ministro consideró que "se pueden tomar decisiones en las provincias
charlando con las provincias", y recordó que el general Juan Perón
"llevó en Neuquén al Movimiento Popular Neuquino. Yo defiendo esa
decisión y hace 40 años que milito", recalcó. Fernández respaldó el
nombramiento de dirigentes de la agrupación juvenil La Cámpora en las
listas de diputados de La Pampa, cuyo rechazo provocó la renuncia de
Verna, y señaló que "la juventud es un viejo y nuevo enemigo de la
derecha, que toda la vida le temió".
Para el jefe de Gabinete, "la juventud, cuando se capacita políticamente no sólo consigue transferencia de conocimiento sino que pretende posicionarse para conquistar poder, poder para discutir contra el poder real, y por eso se le teme a la juventud". "Nosotros vamos a elecciones cada dos años, pero hay otros poderes que no van a elecciones, como Clarín, La Nación, que presionan, consiguen ventajas, discuten normas con los gobiernos", denunció. Y advirtió que "antes se decía que cinco tapas de un diario volteaban a un presidente y eso no debe suceder".
El funcionario recordó que desde que participa en el armado de listas de candidatos, desde 1983, "nunca" se fue de una mesa de negociaciones de la cual salieran todos satisfechos: "Muchos llegan reclamando el 100 por ciento y se llevan el 20, y se van todos enojados. El objetivo es que todos los sectores participen. Siempre habrá discusiones y la verdad es que a la juventud nunca nadie le dijo 'yo me corro para que entren estos pibes', con lo cual la decisión hay que tomarla", sostuvo.
Burbujas
4.7.11
Por Jacques Diouf *
¿Es
la Historia un eterno volver a empezar? Estamos, de hecho, ante la
inminencia de lo que podría ser otra gran crisis alimentaria. El índice
de precios de los alimentos de la FAO volvió a su nivel más alto a
finales de 2010. La sequía en Rusia y las restricciones a la exportación
adoptadas por el Gobierno, así como las cosechas inferiores a lo
esperado en los EE.UU. y Europa, y posteriormente en Australia y
Argentina, fueron los factores desencadenantes de un proceso de aumento
vertiginoso de los precios de los productos agrícolas en los mercados
internacionales.
El aumento y la volatilidad de los precios continuarán en los próximos años si no se abordan las causas estructurales del desequilibrio del sistema agrícola internacional. Seguimos reaccionando en el plano de los factores coyunturales y, por tanto, se sigue haciendo gestión de las crisis. Los problemas fundamentales se señalaron en 1996 y 2002, en las Cumbres Mundiales sobre la Alimentación de la FAO. En aquellas ocasiones, se recordó especialmente a las más altas autoridades del mundo el incumplimiento de los compromisos adquiridos. Si se mantienen las tendencias actuales, el objetivo fijado por los líderes mundiales de reducir a la mitad el número de personas que tienen hambre en el mundo para 2015 sólo se alcanzará en 2150.
A pesar de las advertencias del Sistema Mundial de Información y Alerta de la FAO y de las transmitidas a través de los medios de comunicación, no ha habido ningún cambio decisivo de política desde 1996. Sin embargo, aún hoy en día, casi mil millones de personas padecen hambre en el mundo.
Tenemos que recordar con firmeza las condiciones de un suministro suficiente de alimentos para una población que no deja de crecer y necesitará, en el curso de los próximos cuarenta años, un aumento del 70 por ciento de la producción agrícola en el mundo y de un 100 por ciento en los países en desarrollo.
A continuación tenemos el comercio internacional de productos agrícolas, que no es ni libre ni justo. Los países de la OCDE proporcionan un apoyo equivalente a unos 365.000 millones de dólares anuales a sus agricultores, y las subvenciones y protecciones arancelarias a favor de los biocombustibles tienen el efecto de desviar unos 120 millones de toneladas de cereales del consumo humano al sector de los transportes. Las medidas sanitarias y fitosanitarias unilaterales, así como los obstáculos técnicos al comercio, suponen un freno para las exportaciones y, en particular, para los países en desarrollo.
Por último, tenemos la especulación exacerbada por las medidas de liberalización de los mercados de futuros de productos agrícolas en un contexto de crisis económica y financiera. Estas nuevas condiciones han permitido la transformación de los instrumentos de arbitraje del riesgo en productos financieros especulativos que sustituyen a otras inversiones menos rentables.
La solución al problema del hambre y la inseguridad alimentaria en el mundo pasa, por tanto, por la coordinación eficaz de las decisiones, que deberían abarcar tanto la inversión como el comercio agrícola internacional y los mercados financieros. En un contexto climático aleatorio marcado por las inundaciones y las sequías, es necesario poder financiar las pequeñas obras de control del agua, los medios de almacenamiento en el ámbito local y las carreteras rurales, así como los puertos pesqueros y los mataderos. Sólo de esta manera será posible dar seguridad a la producción de alimentos y mejorar la productividad y la competitividad de los pequeños agricultores con el fin de disminuir los precios al consumo y aumentar los ingresos de las poblaciones rurales, las cuales representan el 70 por ciento de los pobres del mundo. Además, se debe llegar a un consenso en las negociaciones ya demasiado largas de la Organización Mundial del Comercio para poner fin a la distorsión de los mercados y a las medidas comerciales restrictivas que agravan los desequilibrios entre la oferta y la demanda. Por último, es urgente la introducción de nuevas medidas de transparencia y reglamentación para hacer frente a la especulación en los mercados de futuros de productos agrícolas.
La gestión de crisis es indispensable y es buena, pero su prevención es mejor. Sin decisiones de naturaleza estructural a largo plazo con la voluntad política y los recursos financieros necesarios para su aplicación, la inseguridad alimentaria se mantendrá con una sucesión de crisis que tendrá graves consecuencias para las poblaciones más pobres. Ello dará lugar a inestabilidad política en los países y amenazará la paz y la seguridad del mundo. Los discursos y las promesas de las grandes reuniones internacionales, si no van seguidos de hechos, no hacen sino aumentar la frustración y las rebeliones. Es hora de adoptar y aplicar políticas que permitan que todos los agricultores del mundo, tanto de los países en desarrollo como de países desarrollados, dispongan de ingresos decentes mediante mecanismos que no creen distorsiones del mercado. Estos hombres, estas mujeres y estos jóvenes tienen que poder seguir trabajando en condiciones dignas para alimentar a un planeta que pasará de los 6900 millones de habitantes actuales a 9100 millones en 2050
* Director general saliente de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Su reemplazante, elegido la semana pasada, fue el brasileño José Graziano Da Silva.
“Nunca soñé con ser presidente”
2.7.11
En diálogo con Página/12, el presidente boliviano
recordó que antes de él hubo cinco jefes de Estado en cinco años, dijo
que Kirchner fue “un padre político” y contó que un programa de ayuda
social fue copiado en Africa.
El
partido Argentina-Bolivia de anoche y el gasoducto para traer gas al
norte argentino eran los dos grandes temas de la visita de Evo Morales a
la Argentina hasta que se coló la protesta de la comunidad judía por el
viaje del ministro de Defensa iraní a La Paz. Son las 11 de la mañana y
Evo acaba de despedir a los dirigentes de la DAIA. Salieron sonrientes.
Quizás los contagió la tranquilidad que emana hoy de este presidente
aymara y ex dirigente sindical que el último 22 de enero cumplió cinco
años en el Palacio Quemado.
–Nunca soñé con ser presidente –dice Evo–. Nunca pensé que iba a ser presidente.
–¿Nunca?
–Hasta 2002, jamás. Jamás. ¿Yo, de tan abajo? Cuando mis compañeros en el ’97 me propusieron ser candidato a la presidencia, pensé que se hacían la burla de mí.
–Pero lo eligieron diputado.
–Sí. Fui candidato a Presidente en 2002, y la candidatura me sorprendió a mí mismo. ¿Yo candidato? Fue una satisfacción. Y después, en 2005, ganamos, pero tenemos mucho que seguir aprendiendo en el nuevo sentido de la política boliviana: antes el pueblo era esclavo del gobierno. Ahora el gobierno es esclavo del pueblo. Es servicio al pueblo.
–Los bolivianos votaron varias veces en presidenciales y para la reforma de la Constitución. ¿Cómo hace un Presidente para evaluar el sentimiento popular cada día?
–Las reuniones con los movimientos sociales permiten saber cómo uno sirve al pueblo. Los resultados de gestión no sólo satisfacen sino que enorgullecen cuando el pueblo se siente atendido en sus demandas. No siempre es suficiente, claro, porque no alcanzan los recursos. Pero siempre escuchamos.
–Los dirigentes de la DAIA que mantuvieron la entrevista con usted comentaron eso: que los escuchó, que admitió haber cometido un error y que le creían.
–Hubo problemas y los reconocemos. Mejor aprender errando. Mejor no ocultar las cosas. Así la vida es mejor. Esa es mi experiencia en la familia, en el sindicalismo y en el gobierno.
–¿Admitir un error no puede ser tomado como síntoma de debilidad?
–Para mí no. Alguno siempre se pregunta por qué lo reconozco. ¿Quién no comete errores? Lamentamos cosas que no estaban en nuestros planes y expresamos nuestro reconocimiento.
–¿Cuál es el interés nacional boliviano para el gasoducto que comenzó a negociarse en el 2006 y del que habló con la Presidenta?
–Bolivia, en buena parte lamentablemente, vivió de sus recursos naturales. En un momento la goma, en otro el estaño, luego el gas. Las relaciones que empezamos con el presidente Néstor Kirchner se continúan ahora en el cumplimiento de los acuerdos con la compañera Cristina y la construcción del gasoducto Juana Azurduy, tan importante para los dos pueblos, uno que se abastece y otro que se beneficia. Al mismo tiempo, mejoramos la economía de Bolivia y damos un servicio al pueblo argentino. Hablé mucho de esto con la compañera Cristina. Sabe del tema. No parece abogada, parece petrolera. Garantizar energía frente a la crisis del mundo, en el marco de la complementariedad, es importante. Nosotros necesitamos del pueblo argentino y de su gobierno y si ellos nos necesitan, aquí estamos. Yo nunca olvido que cuando nos faltó trigo y harina para el pan, nos la mandó. No sé cómo hizo pero el trigo ayudó a nuestra felicidad.
–La nueva Constitución establece un Estado plurinacional. ¿Cómo está funcionando la construcción?
–Nuestra historia muestra tantos hermanos asesinados, colgados, descuartizados, discriminados, marginados... Hubo rebeliones con resultados nefastos, pero en esas rebeliones nuestros antepasados defendieron la identidad y los recursos naturales. Ahora estamos en una revolución. No con balas. Con el voto. El Estado plurinacional se construye también descolonizándonos. Tres etapas. Rebelión, revolución, descolonización. Esta etapa no es fácil. Podemos cambiar normas y procedimientos por las cuales un funcionario público se convertirá en un servidor público. Pero es más difícil cambiar la mentalidad.
–¿La del funcionario?
–Sí. Por suerte, en Bolivia el pueblo empieza a pensar distinto de la política. En el pasado el político era visto como un delincuente, como un maleante, como un ladrón, como un farsante. Estamos cambiando eso. Ahora ser político es prestar servicio al pueblo por tiempo determinado.
–¿Qué significa por tiempo determinado?
–Que depende de los tiempos de la democracia, de los mandatos, del voto. Antes ser político era decir: “Me toca a mí. Aprovecharé”. En Bolivia ha terminado eso. El pueblo era esclavo del gobierno. En mi gabinete hay intelectuales y profesionales que podrían estar ganando mejor en otro trabajo. Pero se suman a este trabajo para prestar un servicio por tiempo determinado. Y descolonizar también es la búsqueda de la soberanía con igualdad de todos los bolivianos. No puede haber unos viviendo en el lujo y otros que de hambre se mueren. No puede ser que existan esas diferencias de familia a familia, y tampoco de país a país, o de continente a continente. Este milenio no debe ser el las oligarquías, las jerarquías y las monarquías. Miremos las reacciones que hay estos días en otros continentes. En Europa, por ejemplo. Antes ellos miraban a América latina. ¿Y qué veían? Los golpes militares, las dictaduras, crisis, convulsiones, muertos. Bolivia, antes de que yo llegara a la Presidencia, había tenido cinco presidentes en cinco años.
–Nosotros ganamos: cinco en una semana.
–Sí. Y no lo puedo creer: entré al sexto año de la presidencia. Eso quiere decir que vamos cambiando.
–Bueno, y por el Honoris Causa de la Universidad de Córdoba ya es el doctor Evo Morales.
–Y soy doctor, sí. Pero lo que vale es lo que vamos cambiando en lo estructural, en lo económico. En lo financiero. Nos estamos liberando financieramente. El próximo paso es tecnológico y científico. Debemos hacer una alianza estratégica con toda Sudamérica para la tecnología. Porque Sudamérica ya es la madre de todos los recursos estratégicos del mundo. Tenemos la Amazonia, agua dulce... Es una esperanza para el mundo. Hay que desarrollar una nueva tesis. La tesis de la vida, de la humanidad. Esto hablábamos mucho con el compañero Néstor Kirchner.
–Ustedes se conocieron antes de la presidencia.
–Sí. Néstor fue muy práctico en sus recomendaciones y sugerencias. Para mí sigue siendo un padre político. Cuando empecé como Presidente estaba Néstor, estaba Lula, estaba Chávez para las sugerencias y las recomendaciones.
–¿Cuál fue la recomendación más importante?
–El servicio al pueblo. Y recuerdo la ayuda que me dio en Tarija. Me dijo: “Si ves que las empresas no quieren invertir, agarrá el teléfono y me llamás, que la Argentina va a invertir”. Tal vez el mensaje pueda ser entendido como simbólico. Pero fue muy importante. Los presidentes estamos para ayudarnos, y también en temas de inversión.
–¿Cuál es, en el plano mundial, la novedad boliviana en términos de identidad y desarrollo de los pueblos originarios?
–Programas, por ejemplo. A los sectores más pobres de los indígenas el gobierno les garantiza un 70 por ciento de inversión para emprendimientos productivos. Los beneficiarios tienen que poner el 30 por ciento. El Banco Mundial está exportando este programa a Africa. Otro programa: al niño que termina el año escolar se le da un pequeño bono de 200 bolivianos al año. El secreto de este bono es evitar que haya nuevos analfabetos. Donde hay deserción escolar, especialmente en las áreas rurales del altiplano y en los barrios periféricos de las ciudades, la vamos disminuyendo así. Bajamos la de-serción del 6 al 2 por ciento, y tenemos que impedir que haya nuevos analfabetos. Otro programa más: los más pobres, los abandonados, los que trabajaron toda la vida, cobran 200 bolivianos por mes. No será mucho, pero es algo. En las áreas rurales el viejo que recibe su renta resuelve su problema de agua y de luz. Y estamos entregando tierra, aunque algunos son muy ambiciosos.
–¿Qué quieren?
–En lugar de 50 hectáreas, quieren 150. No se puede. Algunos dicen: “Aprovecho la presidencia del compañero Evo, del hermano Evo, porque si no después no va a haber”.
–¿Cómo es el estado actual de la unidad de Bolivia sobre todo en relación con Santa Cruz de la Sierra? ¿Los enfrentamientos de 2008 son cosa del pasado?
–Antes se hablaba de la media luna. Se acabó. Ahora es luna llena. Nuestro movimiento se basa en la política del vivir bien, no del vivir mejor. Si tú quieres vivir mejor, tienes que robar, saquear los recursos, explotar. Eso lo podemos garantizar porque mi partido, el de los más pobres, el de los campesinos indígenas originarios, tiene dos tercios de la Cámara de Diputados y dos tercios de la Cámara de Senadores. Nunca pasó en la historia de Bolivia. Hay un sentimiento popular que simpatiza con los cambios profundos. Y eso pese a las corridas bancarias, que fracasaron. O al boicot que hace que falten azúcar o aceite para echarme la culpa a mí. Pero estamos preparados siempre para aprender errando, errando.
–Mauricio Macri dijo que uno de los problemas de la Argentina, y lo repitió luego, es lo que llamó “inmigración descontrolada”. ¿Cómo reaccionó al oírlo?
–Respetamos las opiniones de todos. Cada uno tiene derecho a expresar lo que piensa y lo que siente. Pero todos somos latinoamericanos. Todos somos sudamericanos. Tenemos la obligación de compartir. Pero no sólo en Bolivia sino por ejemplo en Europa, en España y otros países, al boliviano se lo ve como honesto y trabajador. Aquí vino buscando mejores condiciones de vida. Pero también aporta al de-sarrollo de la Argentina. Así sucede siempre con las migraciones. Las externas y las internas. En Bolivia vemos lo que ocurre con los que llegan a Cochabamba, o con los que se van de Potosí o de Oruro a Santa Cruz. Por eso en Santa Cruz se encuentra gente de orígenes tan distintos. Van a trabajar. Ayudan así al desarrollo. En América latina pasa lo mismo. Nos complementamos para vivir juntos.
martin.granovsky@gmail.com
Esa mujer
24.6.11
Hace una pausa, convierte un segundo de silencio en la
mismísima eternidad, y lo dice. Dice lo que hace mucho tiempo sabía que
iba a decir. Dice aquello que millones de nosotros deseamos que diga.
Esa mujer tiene agallas, pasión, fortaleza, timing. Esa mujer sabe.
Conoce fortalezas y debilidades de un país que parece salido de sus entrañas. Una nación que parimos todos los días. Las inquinas de los hombres. Las miserias del poder. La hipocresía de los poderosos. El escenario de la comunicación y su capacidad para señalar el terreno de lo posible, de ponerle límites a eso que llamamos, de modo pretencioso, la realidad.
Por eso le obsequia a los editores de diarios el título del día siguiente, la portada preparada desde hace largo tiempo: “vamos a someternos una vez más a la voluntad popular”. Pero ella sabe que no es lo más importante que tiene para decir, que si fuera periodista su título sería otro: “el eje central es la pluralidad, que haya más voces”.
Es que esa mujer sabe que la suerte de todo proyecto de transformación se juega en el escenario donde se disputa el sentido. En ese terreno frágil por lo ambiguo, por su carácter polisémico, y a la vez poderoso por los intereses que hay detrás, el de la comunicación mediada. Allí donde la revolución tecnológica, de la mano de la digitalización, cambió las cosas para siempre.
Tal como destacó el gobernador de Jujuy Walter Barrionuevo: “cada vez que la civilización occidental logró un avance tecnológico superlativo, los primeros que gozaron esos avances fueron los ricos, pero hoy en la Argentina, los primeros que van a gozar de un avance tecnológico de magnitud son los que menos tienen”.
Entonces sus palabras se vuelven vigorosas. En Jujuy y Entre Ríos se inauguraron dos nuevas estaciones digitales terrestres para recibir la señal de la TV Digital abierta y gratuita. En el primero de los casos, destinada a 328 mil habitantes de 68 localidades. En el segundo, para 300 mil habitantes de 95 localidades.
De este modo ya suman 19 las estaciones digitales en funcionamiento en todo el país, en el marco del plan que prevé instalar un total de 120 para que la Televisión Digital Terrestre cubra todo el territorio nacional. Al día de hoy ya hay 380 mil hogares conectados, producto de la misma cantidad de decodificadores distribuidos a lo largo y ancho de la Argentina.
Pero habrá todavía más, ya que a partir de julio se sumarán los televisores del plan Televisión para Todos. El programa consiste en poner a la venta, a precios muy accesibles (no más de $ 2700 con financiación a 60 meses), televisores de alta definición de 32 pulgadas con sintonizador digital incorporado. Así la televisión digital seguirá sumando audiencia a su grilla de 14 señales, que también aumentarán en los próximos meses.
Ella hace una pausa. O parece hacerla. Y recuerda que la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual tiene en su espíritu la pluralidad de voces. Y esto supone un nuevo mapa de medios. Como una ráfaga, mortal para los dueños de las palabras y las cosas, anuncia el llamado a concurso público para 220 señales de TV abierta en todo el país, que se distribuirán entre el sector privado comercial y el sin fines de lucro, además de las asignaciones para los estados provinciales y todas las universidades nacionales y públicas.
“En el octavo país en extensión de territorio, solamente hay 29 señales de televisión abierta”, precisa. Y concluye: “Los monopolios son malos en todas las actividades”.
Esta mujer es incorregible. Y los profetas del odio, como los definiera don Arturo Jauretche, no la perdonan. No perdonan su irreverencia, su rebeldía respecto del guión que redactaron quienes tomaron la Argentina por asalto en 1976 y completaron su obra en la década del 90. Su capacidad de representar a los que sufren, los que anhelan vivir en un país con justicia social, los que no tienen nada que perder, salvo la esperanza de un futuro venturoso. Por eso lanzan improperios sobre su persona y afectos, como lo hicieran Eduardo A. Duhalde y Elisa Carrió pocos días atrás. Es tan grande el odio, que no reparan en límites. Agravian su dolor y su memoria. Y también la nuestra.
Pero esta mujer es esperanza. Y como escribiera Rodolfo Walsh respecto a esa otra mujer odiada y amada por idénticas razones que ella, “si la encuentro, frescas altas olas de cólera, miedo y frustrado amor se alzarán, poderosas vengativas olas, y por un momento ya no me sentiré solo, ya no me sentiré como una arrastrada, amarga, olvidada sombra”.
Y así se siente, por estas horas, el Pueblo de la Nación Argentina.
Por Sergio Fernández Novoa
Presidente de ULAN y EL Consejo Mundial de Agencias de Noticias. Vicepresidente de Télam
Conoce fortalezas y debilidades de un país que parece salido de sus entrañas. Una nación que parimos todos los días. Las inquinas de los hombres. Las miserias del poder. La hipocresía de los poderosos. El escenario de la comunicación y su capacidad para señalar el terreno de lo posible, de ponerle límites a eso que llamamos, de modo pretencioso, la realidad.
Por eso le obsequia a los editores de diarios el título del día siguiente, la portada preparada desde hace largo tiempo: “vamos a someternos una vez más a la voluntad popular”. Pero ella sabe que no es lo más importante que tiene para decir, que si fuera periodista su título sería otro: “el eje central es la pluralidad, que haya más voces”.
Es que esa mujer sabe que la suerte de todo proyecto de transformación se juega en el escenario donde se disputa el sentido. En ese terreno frágil por lo ambiguo, por su carácter polisémico, y a la vez poderoso por los intereses que hay detrás, el de la comunicación mediada. Allí donde la revolución tecnológica, de la mano de la digitalización, cambió las cosas para siempre.
Tal como destacó el gobernador de Jujuy Walter Barrionuevo: “cada vez que la civilización occidental logró un avance tecnológico superlativo, los primeros que gozaron esos avances fueron los ricos, pero hoy en la Argentina, los primeros que van a gozar de un avance tecnológico de magnitud son los que menos tienen”.
Entonces sus palabras se vuelven vigorosas. En Jujuy y Entre Ríos se inauguraron dos nuevas estaciones digitales terrestres para recibir la señal de la TV Digital abierta y gratuita. En el primero de los casos, destinada a 328 mil habitantes de 68 localidades. En el segundo, para 300 mil habitantes de 95 localidades.
De este modo ya suman 19 las estaciones digitales en funcionamiento en todo el país, en el marco del plan que prevé instalar un total de 120 para que la Televisión Digital Terrestre cubra todo el territorio nacional. Al día de hoy ya hay 380 mil hogares conectados, producto de la misma cantidad de decodificadores distribuidos a lo largo y ancho de la Argentina.
Pero habrá todavía más, ya que a partir de julio se sumarán los televisores del plan Televisión para Todos. El programa consiste en poner a la venta, a precios muy accesibles (no más de $ 2700 con financiación a 60 meses), televisores de alta definición de 32 pulgadas con sintonizador digital incorporado. Así la televisión digital seguirá sumando audiencia a su grilla de 14 señales, que también aumentarán en los próximos meses.
Ella hace una pausa. O parece hacerla. Y recuerda que la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual tiene en su espíritu la pluralidad de voces. Y esto supone un nuevo mapa de medios. Como una ráfaga, mortal para los dueños de las palabras y las cosas, anuncia el llamado a concurso público para 220 señales de TV abierta en todo el país, que se distribuirán entre el sector privado comercial y el sin fines de lucro, además de las asignaciones para los estados provinciales y todas las universidades nacionales y públicas.
“En el octavo país en extensión de territorio, solamente hay 29 señales de televisión abierta”, precisa. Y concluye: “Los monopolios son malos en todas las actividades”.
Esta mujer es incorregible. Y los profetas del odio, como los definiera don Arturo Jauretche, no la perdonan. No perdonan su irreverencia, su rebeldía respecto del guión que redactaron quienes tomaron la Argentina por asalto en 1976 y completaron su obra en la década del 90. Su capacidad de representar a los que sufren, los que anhelan vivir en un país con justicia social, los que no tienen nada que perder, salvo la esperanza de un futuro venturoso. Por eso lanzan improperios sobre su persona y afectos, como lo hicieran Eduardo A. Duhalde y Elisa Carrió pocos días atrás. Es tan grande el odio, que no reparan en límites. Agravian su dolor y su memoria. Y también la nuestra.
Pero esta mujer es esperanza. Y como escribiera Rodolfo Walsh respecto a esa otra mujer odiada y amada por idénticas razones que ella, “si la encuentro, frescas altas olas de cólera, miedo y frustrado amor se alzarán, poderosas vengativas olas, y por un momento ya no me sentiré solo, ya no me sentiré como una arrastrada, amarga, olvidada sombra”.
Y así se siente, por estas horas, el Pueblo de la Nación Argentina.
Por Sergio Fernández Novoa
Presidente de ULAN y EL Consejo Mundial de Agencias de Noticias. Vicepresidente de Télam
Nuestros padres
18.6.11
No es fácil ser positivo. Nuestros padres, con la mejor de las
intenciones, y preocupados por corregirnos, consideraban mucho más lo
que juzgaban equivocado en nosotros que aquello que estaba bien y no
necesitaba ser modificado. Por lo tanto, infelizmente, nuestros aspectos
positivos fueron poco valorizados.
Así, desde la concepción a la pubertad, aprendimos a vernos a nosotros mismos y a la vida desde una óptica negativa. No aprendimos a valorizar las cosas maravillosas que existen en nosotros. Crecimos con una visión negativa de nosotros, de los otros y del mundo. En casi todas las situaciones podemos percibir los aspectos negativos casi inmediatamente: fuimos entrenados para ser así. En la mayoría de las personas hay un analizador negativo interno que constantemente nos evalúa a nosotros mismos, a la situación y a las personas. Este mecanismo capta de manera instantánea las cosas negativas y las examina. Al hacerlo, las expande, pasando sucesivamente por todas ellas, hasta que cada una sea resaltada. En este proceso dejamos de lado todo lo positivo, como si eso no fuera importante. Cuando pensamos en cosas negativas, podemos pasar mucho tiempo y gastar mucha energía describiendo todos los detalles y examinando los hechos desde todas las perspectivas posibles. Hablamos de lo que sentimos, de lo que otros sienten, de lo que cada uno piensa y pretende, de las posibles maneras de modificar la situación de las cosas, que hicimos en el pasado y no funcionaron. Tenemos mucha paciencia con lo negativo y podemos entrar en la negatividad instalada en nuestro interior, cuando estamos solos, en contacto con amigos y aun en contactos casuales.
Las terapeutas Marisa Thame y Kani Comstock son la autoras de Cómo pasar su vida en limpio, donde promueven un cambio drástico en la comprensión de la historia personal para liberarse de la culpa que dejan relaciones no resueltas. Aquí, un fragmento.
http://www.lanacion.com.ar/1382064-palabras
Así, desde la concepción a la pubertad, aprendimos a vernos a nosotros mismos y a la vida desde una óptica negativa. No aprendimos a valorizar las cosas maravillosas que existen en nosotros. Crecimos con una visión negativa de nosotros, de los otros y del mundo. En casi todas las situaciones podemos percibir los aspectos negativos casi inmediatamente: fuimos entrenados para ser así. En la mayoría de las personas hay un analizador negativo interno que constantemente nos evalúa a nosotros mismos, a la situación y a las personas. Este mecanismo capta de manera instantánea las cosas negativas y las examina. Al hacerlo, las expande, pasando sucesivamente por todas ellas, hasta que cada una sea resaltada. En este proceso dejamos de lado todo lo positivo, como si eso no fuera importante. Cuando pensamos en cosas negativas, podemos pasar mucho tiempo y gastar mucha energía describiendo todos los detalles y examinando los hechos desde todas las perspectivas posibles. Hablamos de lo que sentimos, de lo que otros sienten, de lo que cada uno piensa y pretende, de las posibles maneras de modificar la situación de las cosas, que hicimos en el pasado y no funcionaron. Tenemos mucha paciencia con lo negativo y podemos entrar en la negatividad instalada en nuestro interior, cuando estamos solos, en contacto con amigos y aun en contactos casuales.
Las terapeutas Marisa Thame y Kani Comstock son la autoras de Cómo pasar su vida en limpio, donde promueven un cambio drástico en la comprensión de la historia personal para liberarse de la culpa que dejan relaciones no resueltas. Aquí, un fragmento.
http://www.lanacion.com.ar/1382064-palabras
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