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"La soja se puede mantener un año o más sin venderse" , Luis Miguel Etchevehere, Presidente de la Sociedad Rural

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Las deudas en la lucha contra el tabaco

31.5.12


SOCIEDAD › ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL RECLAMAN AL EJECUTIVO LA REGLAMENTACION DE LA LEY





La industria tabacalera sigue aprovechando los huecos que deja el Estado: multiplica los puntos de venta y los llena de publicidad, no se preservan los ambientes libres de humo y no hay quién sancione los incumplimientos, advirtieron.


 Por Pedro Lipcovich

En vísperas del Día Mundial Sin Tabaco –que se celebra hoy–, organizaciones de la sociedad civil denunciaron que el Poder Ejecutivo no cumplió en reglamentar la ley 26.687, promulgada hace casi un año. Al no estar reglamentada, “la industria tabacalera multiplicó los puntos de venta y los llenó de publicidad”, “no se preservan los ambientes libres de humo en la provincia de Buenos Aires y otras” y “no hay organismo oficial que sancione los incumplimientos”. Además, la Argentina sigue siendo uno de los pocos países que no ratificaron el Convenio Marco de Control del Tabaco, que compromete ya a 175 naciones. La Organización Mundial de la Salud decidió dedicar el Día Mundial, este año, a “la interferencia de la industria tabacalera”: la OMS denunció a “las empresas multinacionales” por actuar “sin el menor rubor” y efectuó “un llamado a los dirigentes contra los ataques cada vez más agresivos de la industria”.
“Las organizaciones de la sociedad civil pertenecientes a la Alianza Libres de Humo de Tabaco en la Argentina (Aliar) instan al Estado a reglamentar en forma urgente y siguiendo los estándares internacionales la ley 26.687” y “frenar la interferencia de la industria tabacalera en las políticas de control de tabaco, mediante criterios de transparencia y anticorrupción, no cediendo ante sus intereses que sólo buscan comercializar un producto mortal”, dice el comunicado de las entidades.
Verónica Schoj, directora de la Fundación Interamericana del Corazón (FIC-Argentina), que integra la Aliar, recordó que “la presidenta Cristina Fernández de Kirchner eligió promulgar la ley 26.687, el 13 de junio, en un acto público, con un discurso que destacaba el valor de esta normativa para reducir el cáncer, los daños cardiovasculares y otras enfermedades. Sin embargo, el Poder Ejecutivo viola el propio texto legal, que otorgaba seis meses para su reglamentación. Y la industria tabacalera se aprovecha: como la ley admite la publicidad en los puntos de venta, a falta de reglamentación, la industria multiplicó estos puntos: vende en bares, restaurantes, discotecas, que llenó de carteles y displays electrónicos”.
“Al no estar reglamentada la ley, tampoco se garantiza su aplicación en materia de ambientes libres de humo, especialmente en la provincia de Buenos Aires y algunas otras: recibimos denuncias de trabajadores, sobre todo de salas de juego, que siguen bajo nubes de humo tóxico –agregó la titular de FIC Argentina–. La ley prohíbe la publicidad, promoción y patrocinio, pero sigue habiendo promociones y fiestas patrocinadas por las tabacaleras. El objetivo de bajar el consumo en los jóvenes no se cumple porque, aunque las empresas no pueden hacer publicidad en diarios y revistas, siguen haciendo marketing. Y, cuando denunciamos estas irregularidades ante el Ministerio de Salud, nos contestan que, al no estar reglamentada la ley, no hay organismo que pueda aplicar sanciones.” Las entidades solicitaron también al Ministerio de Salud “acceder al texto reglamentario en preparación, a fin de verificar que respete el espíritu de la ley y los estándares internacionales”.
Ante la consulta de este diario, una fuente del Ministerio de Salud contestó que “hace un tiempo, la propuesta de reglamentación de la ley 26.687 salió de este ministerio y fue a la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia de la Nación; este organismo la devolvió requiriendo revisiones técnicas, y en ese estado se halla en el ministerio”.
También la organización ¡Basta! Jóvenes Latinoamericanos Libres de Tabaco denunció “las estrategias de la industria tabacalera para interferir mediante el engaño y la manipulación”. Verónica Sandler, representante de la entidad, deploró “la no ratificación por la Argentina del Convenio Marco para el Control del Tabaco, que ratificaron incluso importantes productores de tabaco como Brasil, China, India y Turquía”. Sandler recordó que “en las audiencias públicas sobre el tema, productores tabacaleros pedían a los senadores reunirse en privado”.
La Organización Mundial de la Salud acaba de instar a los países a “limitar las interacciones con la industria tabacalera y dar a conocer todas las reuniones que mantengan con ésta”, a “rechazar fondos y otras formas de apoyo de la industria, así como el respaldo y la participación de ésta en iniciativas dirigidas a los jóvenes”. Los países “deben erigir muros de contención contra la interferencia de la industria en la salud pública, incluso mediante la creación de empresas tabacaleras que sean propiedad del Estado”.
La OMS denunció “las maniobras de la industria para sabotear los procesos políticos y legislativos”, “la exageración de la importancia económica de la industria tabacalera”, “la manipulación de la opinión pública para crearse una apariencia de respetabilidad”, la utilización de “grupos prestanombres” y “la intimidación de los gobiernos mediante pleitos judiciales o amenaza de demandas”, citando acciones contra Uruguay, Canadá y Australia.
“El tabaco mata hasta a la mitad de sus consumidores”, recordó la OMS. Además, “se calcula que la exposición al humo del ambiente mata a otras 600.000 personas cada año” y “casi una tercera parte de las defunciones atribuibles al tabaquismo secundario corresponden a niños”. La OMS subrayó que “la mayoría de los adultos que fuman comenzaron a hacerlo antes de los 20 años. Para atraer nuevos fumadores, la maquinaria propagandística de la industria fija incesantemente la mira en los jóvenes, especialmente las mujeres jóvenes”.

 http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-195316-2012-05-31.html

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28.5.12


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Ley de medios: la Corte precisó el plazo de vigencia de la medida que suspendió el artículo 161

22.5.12

El Tribunal se pronunció en la causa "Grupo Clarín SA y otros sobre medidas cautelares". Dijo que las medidas cautelares son resoluciones jurisdiccionales precarias y no pueden sustituir la solución de fondo porque afectan la seguridad jurídica
 







Por decisión unánime, firmada por Lorenzetti, Highton, Fayt, Petracchi, Maqueda y Zaffaroni, el Tribunal dispuso mantener la cautelar que había suspendido la aplicación del artículo 161 de la ley 26522, con el plazo de treinta y seis meses que había dispuesto la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, pero  contados a partir de la fecha del dictado de la medida, con lo cual esta deja de estar vigente el  7 de diciembre de 2012.

La Corte advirtió que, habiendo vencido el plazo del art. 161 de la ley 26.522 el día 28 de diciembre de 2011, por efecto de la finalización de la cautelar, a partir del 7 de diciembre de 2012 vence la suspensión del art. 161 de la ley 26522 con respecto a la actora.

La Corte recordó que las medidas cautelares son resoluciones jurisdiccionales precarias, no definitivas. Y señaló que cuando las cautelares se hacen ordinarias y sustituyen a la sentencia definitiva, se crea un derecho precario, lo que constituye una lesión al objetivo de afianzar la Justicia señalado en el Preámbulo de la Constitución Nacional.

I) Hechos

• El Grupo Clarín S.A., Arte Radiotelevisivo Argentino, Cablevisión S.A., Multicanal S.A., Radio Mitre S.A. y Teledigital Cable S.A. solicitaron el 1º de octubre de 2009 una medida cautelar para suspender el tratamiento legislativo de la ley de medios. El Juez Nacional en lo Civil y Comercial Federal Nº 1 rechazó el pedido por resolución del 9 de octubre de 2009.
• En el mismo expediente se pidió, con fecha 26 de octubre de 2009, una nueva cautelar ante la sanción de la ley 26.522. El Juez hizo lugar a la medida suspendiendo la aplicación de los arts. 41 y 161 de la ley 26.522.
• El Estado Nacional apeló la medida ante la Sala Uno de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal,  la que confirmó la medida sólo respecto del artículo 161 de la ley 26.522.
• El Estado Nacional interpuso el 5 de octubre de 2010 un recurso extraordinario federal ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el cual fue desestimado por falta de sentencia definitiva. No obstante, en el voto de los jueces Lorenzetti, Highton, Fayt, Maqueda y Zaffaroni, se consideró conveniente la fijación de un límite temporal razonable para la medida cautelar.
• El 9 de noviembre de 2010, el Juez de primera instancia desestimó la fijación de un plazo.
• La Cámara de Apelaciones, mediante sentencia del 12 de mayo de 2011 impuso un plazo de 36 meses para la vigencia de la cautelar, contados desde la notificación de la demanda.
• El Estado Nacional interpuso recurso extraordinario, cuya denegación motivó la presentación de la queja ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación solicitando la revocación de la cautelar.
• El Procurador General de la Nación, Esteban Righi, emitió su dictamen el 19 de diciembre de 2011, en el que se pronunció por la revocación de la medida cautelar.

II) Argumentos de la Corte Suprema

• Considera que la medida cautelar debe mantenerse porque ya se ha dictado sentencia de la Corte en esta misma causa y en el mismo sentido con fecha 5 de octubre de 2010.
• Que dicha cautelar no afecta de ningún modo la aplicación general de la ley 26.522.
• Que el plazo de treinta y seis meses fijado por la Cámara no resulta irrazonable y se ajusta a los tiempos que insume la vía procesal intentada.
• Que el plazo previsto en el artículo 161 fue prorrogado por la propia Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (resoluciones 297/10 y 1295/11) y las licitaciones fueron suspendidas, lo cual contradice en gran medida la afectación que dice sufrir como consecuencia de la decisión de fijación del plazo.
• Conforme a las resoluciones mencionadas, dicho plazo legal venció el 28 de diciembre de 2011, pero no se aplicó a la actora como consecuencia de la medida dictada por el Juez.
•  Que el plazo de la cautelar no puede contarse a partir de la notificación de la demanda, sino desde la notificación de la cautelar. Los datos a tener en cuenta son los siguientes:
• La medida cautelar fue ordenada el 7 de diciembre de 2009.
• La actora promovió la demanda, el 4 de febrero de 2010, al “único efecto de evitar la caducidad de la medida cautelar”. Sin embargo, requirió que no se dispusiera correr traslado y que se reservara el escrito en secretaría; además, formuló expresa reserva de su derecho a ampliar la presentación (fs. 1323/1324).
• Sólo ante la orden dada por el juez con fecha 22 de abril de 2010 se produjo la ampliación de la demanda, lo que ocurrió el 6 de mayo de 2010.
• La demanda fue notificada el 17 de noviembre de 2010.
• Es decir que, si bien las actoras obtuvieron una medida cautelar el 7 de diciembre de 2009 y promovieron la demanda el 4 de febrero de 2010, recién procedieron a notificarla el 17 de noviembre de ese año. De manera que, entre el dictado de la medida precautoria y la notificación de la demanda transcurrió un año, por la sola voluntad de las peticionarias, lo cual resultaría demostrativo de un interés más centrado en lo provisional que en la resolución definitiva del pleito.
• Que no puede dejarse en manos de la parte beneficiada por la medida cautelar el momento en que debe comenzar el cómputo de razonabilidad de su vigencia, porque se daría lugar a especulaciones procesales que no sólo resultan incompatibles con la buena fe que debe guiar a las partes en el proceso, sino que afectan seriamente la seguridad jurídica.
• Tanto los jueces como los litigantes deben perseguir la resolución definitiva de la controversia.
• No es posible tolerar que, a partir de la obtención de medidas cautelares una de las partes pueda desentenderse de la marcha del proceso principal o prolongar artificialmente su duración, ya que ello constituye un supuesto de ejercicio contrario a los fines de lo que la ley tuvo en miras al reconocer este tipo de medidas.
• Recuerda la Corte que las cautelares son resoluciones jurisdiccionales precarias, nunca definitivas. Señala que cuando las cautelares se hacen ordinarias y sustituyen a la sentencia definitiva, se crea un derecho precario, lo que constituye una lesión al objetivo de afianzar la justicia señalado en el propio Preámbulo de la Constitución Nacional.
• Es deber de las partes y del Juez solucionar el conflicto de modo definitivo en un tiempo razonable y no buscar  soluciones provisorias que se transforman en definitivas.
• La Corte distingue las cautelares como tutela urgente de los derechos fundamentales de aquellos casos meramente patrimoniales en las que se demanda al Estado. En estas últimas no está en duda la solvencia y por lo tanto no puede haber una excesiva prolongación.
• Que la propia actora ubica el caso dentro del derecho de defensa de la competencia. Dice que el daño que le causa la aplicación del artículo 161 es la pérdida de licencias que le han sido concedidas y que la obliga a vender activos que detalla. Es decir, una cuestión de organización del mercado que existe en todo el derecho comparado y de naturaleza exclusivamente  patrimonial.
• Que en cuanto a la protección de la libertad de expresión, esta Corte ha sido muy clara y consistente en su reconocimiento a lo largo de una extensa e importante jurisprudencia. Sin embargo, en la causa no hay más que una mención al tema, ya que la parte actora no aportó ningún elemento probatorio que demuestre de qué modo resultaría afectada esa libertad. Más aún, en los escritos de la recurrente no hay más que menciones generales, pero no existen argumentos que relacionen directamente la norma de desinversión con la libertad de expresión.

Decisión

1) Se hace lugar a la queja, se declara procedente el recurso extraordinario federal y se confirma la sentencia apelada en cuanto rechazó el pedido de levantamiento de la medida cautelar y fijó su plazo de vigencia en treinta y seis meses.
2)  Que el plazo de 36 meses de la cautelar se cuenta a partir del 7 de diciembre de 2009 y vence el 7 de diciembre de 2012.
3) Que el plazo previsto en el art. 161 de la ley 26.522 venció el día 28 de diciembre de 2011 conforme surge de la reglamentación de la ley.
4) En consecuencia, estando vencido el plazo legal, y por efecto de la finalización de la cautelar, a partir del 7 de diciembre de 2012 vence la suspensión del art. 161 de la ley 26522 con respecto a la actora.

Quién era y qué pensaba el fundador de YPF

3.5.12

El nombre de Enrique Mosconi estuvo entre los más citados por los senadores que dieron media sanción al control nacional de YPF, lo mismo que en el debate que arrancó ayer y seguirá hoy en Diputados. Aquí, datos y opiniones del fundador y constructor de YPF que peleó contra los monopolios internacionales de petróleo.


 Por Martín Granovsky

El ciclo de golpes de Estado del siglo XX comenzó el 6 de septiembre de 1930, cuando José Félix Uriburu derrocó a Hipólito Yrigoyen. Quedó en la historia con un mote: “Golpe con olor a petróleo”. Y algo se habrá olido en aquel momento el director de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, el ingeniero y general Enrique Mosconi, porque sólo cuatro días después presentó su renuncia.

A las empresas petroleras inglesas y norteamericanas no les fue fácil conseguir que Uriburu, incluso con un gabinete afín a capitales de ese origen y de Alemania, lograra desmontar los ocho años de gestión de Mosconi. No alcanzaron el arresto y la investigación a la que fue sometido el general. YPF se había convertido en una estructura industrial poderosa. La destrucción sólo sería posible 60 años después, en la primera presidencia de Carlos Menem. Y no es que en los dos años de Uriburu faltaron intentos. La Standard Oil, con matriz en los Estados Unidos, presionó para conseguir avances en Salta gracias a una gobernación permeable a sus intereses, según cuentan Fernando García Molina y Carlos Mayo en su excelente libro El general Uriburu y el petróleo. Sin chances de liquidar a YPF, la estrategia privada apuntó a ganar espacios en paralelo. De 1931 es la instalación de la destilería de Shell en Dock Sud. En simultáneo, las otras compañías presionaban para anular la reserva a favor de la explotación estatal dispuesta por el presidente radical Marcelo Torcuato de Alvear en 1924 para las cuencas de Chubut, Santa Cruz, Neuquén, Tierra del Fuego, La Pampa, Salta, Jujuy y Mendoza.

Director del servicio de Aeronáutica del Ejército en 1922, un día se irritó ante el reclamo de la West India Oil Co., filial de la Standard Oil de New Jersey, de cobrar por anticipado la nafta para los aviones. En su libro El petróleo argentino Mosconi mismo escribió el relato de la entrevista: “Advierta, le dije entonces, que el Servicio Aeronáutico del Ejército no debe un solo centavo a su compañía; que se trata de una repartición militar solvente y dependiente del Ministerio de Guerra y que, por lo tanto, no sólo me sorprenden sus manifestación y exigencia, sino que las considero impertinentes y no las acepto”. Mosconi se guardó lo que pensó y no dijo: “Allí, en el mismo escritorio, me propuse, juramentándome conmigo mismo, cooperar por todos los medios legales a romper los trusts. Designado director general de YPF el 19 de octubre de 1922, realicé tal propósito siete años después, para bien y progreso de nuestra Patria y mayor ventaja de sus habitantes”.

Cuando Alvear lo designó al frente de YPF, Mosconi se propuso estructurar una empresa fuerte y luego “tomar la dirección de nuestro mercado de consumo, llevando los precios a un nivel conveniente y equitativo para los intereses nacionales” para arrastrar a la baja “a todas las firmas importadoras”.

En 1926, al hacer su propio balance, consignaba Mosconi que “se opina comúnmente que el Estado es mal administrador”. Pero “el juicio es exacto cuando el Gobierno no traza ni mantiene normas de buena administración”. En 1922 la industria petrolera fiscal producía un promedio diario de 942 metros cúbicos, contra 2.61 de 1926. Mosconi envió técnicos a especializarse en los campos petrolíferos de los Estados Unidos, México, Venezuela y Europa. Sus estudios sirvieron de base para el Boletín de Informaciones Petroleras y para la creación de cursos complementarios de cinco meses para formación en el área en la Escuela Industrial de la Nación. El mismo espíritu animó en 1928 la fundación del Instituto de Petróleo en la Universidad de Buenos Aires con aprobación del rector, Ricardo Rojas. Rojas quería formar “técnicos argentinos aptos que nos libren de la declamación, más o menos patriótica”.

Mosconi quería una ley para nacionalizar los yacimientos, que veía difícil con la composición del Congreso en 1928. Esa herramienta sería “una valla infranqueable a los avances de empresas que, como la Standard Oil Co. en el norte, inicia y consolida sus conocidos sistemas de penetración y amenaza perturbar nuestro futuro económico y, por consecuencia, nuestra situación política”. El Senado no quiso aprobar la iniciativa de Hipólito Yrigoyen, presidente en su segundo mandato entre 1928 y 1930, y el golpe de Uriburu terminó de abortar la iniciativa.

Una selección del pensamiento de Mosconi, muerto el 4 de junio de 1940, es posible tomando cuatro libros: La batalla del petróleo (Ediciones Problemas Nacionales, Buenos Aires, 1957, con prólogo de Gregorio Selser) y los tres tomos de la recopilación de trabajos del general e ingeniero realizada por Raúl Larra y Gregorio Weinberg en 1965 para la Agencia General de Publicaciones: El petróleo argentino, YPF contra al Standard Oil y La nacionalización del petróleo.
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Control. “El petróleo tiene una importancia fundamental e irreemplazable y el crecimiento y progreso de la Nación será tanto más grande cuanto más firme mantenga ésta en sus manos el control de sus yacimientos petrolíferos, es decir, cuanto más sometidos a su fiscalización efectiva estén los grandes sindicatos o trusts que explotan en el país el combustible líquido, pues si esa fiscalización fuera difícil o imposible de efectuar, más conveniente sería para la tranquilidad económica y política del país renunciar a la cooperación del capital extranjero. Los grandes trusts son organizaciones insaciables, difíciles de dominar una vez que han tomado posesión de las tierras y se les han acordado facultades o derechos. Tanto el grupo europeo (el anglo-holandés Royal Dutch) como la Standard Oil, el poderoso norteamericano de funesta tradición ante la Justicia de su país, son indeseables para toda nación que quiera fecundar en paz su trabajo creador. Por lo general intentan perturbar y ejercer influencias sobre la labor legislativa o resisten y violan la aplicación de las leyes y reglamentos que tiene a su cargo el poder administrador.”
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Estrategias. “La adquisición de yacimientos y los derechos a explotarlos y utilizarlos es motivo de acuerdos y de alianzas políticas. La Nación publicó el siguiente telegrama, del que se deducen sugerentes advertencias: ‘Williamstown, agosto 4 de 1926. En la reunión celebrada hoy por el Instituto de Ciencias Políticas, el petróleo fue designado como la encarnación moderna del antiguo dios de la guerra, Marte. Cinco oradores –tres norteamericanos, un francés y un italiano– estuvieron de acuerdo en afirmar que el petróleo es, hoy por hoy, el factor más poderoso de la paz o de la guerra’. La misma Standard Oil ha pedido la intervención del Gobierno de los Estados Unidos a fin de que se prestara apoyo a los ciudadanos de este país para que soliciten y obtengan en el mundo concesiones petrolíferas. El presidente Wilson prestó su apoyo a este propósito, a pesar de ser contrario a los trusts, y el presidente Harding le acordó su poderosa influencia.”
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Constitución. “Lo que en primer término ha establecido la Constitución es que sus prescripciones tienen por objeto asegurar el bienestar de los habitantes de la Nación. Pues bien: para ello será indispensable que el Estado, con unidad de criterio y de principios, pueda vigilar la explotación de esta fuente inapreciable de riqueza pública, caracterizada como una de las fuerzas vitales de toda soberanía y metodizar asimismo su técnica, regularizar su utilización, ejercer contralor en el mercado y evitar la organización de entidades poderosas que puedan causar al país perturbaciones económicas y políticas.”
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Planes. “En la vida, una de las cosas más fáciles es tener ideas y proyectos y, hasta puedo decir, muy buenas ideas y proyectos; basta para ello un cerebro discreto y un poco de imaginación; pero lo endiabladamente difícil es tomar la más pequeña idea o proyecto, organizarlo, ponerlo en pie y hacerlo marchar. Y cuando se trata de asuntos dirigidos por el gobierno, y que por lo tanto son blanco de toda clase de críticas, justas o injustas, imparciales o apasionadas, se requiere una total convergencia de fuerzas y propósitos para llevarlos a cabo.” (Discurso en la destilería de YPF en La Plata.)
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Independencia. “La Academia de Ciencias y Artes de Río de Janeiro prevé, sin duda, lo que considero cierto: que la América latina, para cumplir la trayectoria de su destino, deberá realizar durante el siglo XXI la independencia económica de sus pueblos.” (Discurso en Río de Janeiro, 1938.)
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Conservar. “La falta de criterio conservativo en la explotación de nuestros yacimientos, por parte de las empresas privadas, trajo indudablemente un aumento de la producción, que aparentemente benefició al país al reducir el monto de la importación, pero que no lo benefició en cuanto que el oro de las ganancias obtenidas por las empresas emigró del país, yendo a reforzar las áreas de los grandes consorcios internacionales. (...) Por ello considero que una política de conservación de nuestro petróleo sólo puede realizarse con éxito sobre la base de la nacionalización de los yacimientos del país, política que alejaría para siempre el peligro de dependencias extrañas, asegurando para nuestras instituciones fundamentales de la defensa nacional y de la vida económica de nuestra patria, el petróleo, combustible irreemplazable hasta ahora.”
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Continente. “Ayer la Argentina, con su YPF, y México; hoy el Uruguay; mañana Brasil, Chile, Perú, Colombia y Venezuela levantarán iguales o similares organizaciones sobre las cuales descansará majestuosa la gran cúpula de la independencia integral de Latinoamérica, a cuya sombra y albergue vivirán sus pueblos en amplio bienestar, elaborando afanosos en solidaria fraternidad en pro de las ciencias y de las artes.” (Discurso en la Ancap, la empresa pública petrolera uruguaya.)
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Lucha. “La lucha por el acaparamiento de las fuentes de combustible líquido es tanto más violenta cuanto mayor riqueza evidencian. Los grandes trusts, particularmente la Standard Oil, de reputación funesta en su mismo país, ponen en práctica en todas partes los mismos procedimientos para el acaparamiento y dominio de los yacimientos de petróleo. El oro de que disponen y la falta de principios morales que los caracteriza estimulan las ambiciones malsanas, provocan la infidelidad y la traición –producida por el soborno– de los funcionarios de todo orden y categoría: empleados subalternos de las reparticiones públicas que favorecen las gestiones administrativas de las compañías; abogados, a veces prestigiosos del país en que operan, que las defienden, aun cuando contrarían los intereses de la Nación; ministros plenipotenciarios en Washington que se transforman en gerentes oficiales de la Standard Oil; políticos destacados que ambicionan altas posiciones públicas convertidos en procuradores de las poderosas organizaciones; magistrados que han juzgado en pleitos de la compañía se hacen sus defensores y perciben gruesos emolumentos; legisladores que se complotan para favorecer a las compañías petrolíferas; gobernantes que, súbitamente, de enemigos acérrimos pasan a ser decididos defensores; ministros de Estado que traicionan a su patria no cumpliendo con su deber y atentando contra el interés colectivo, son los inmorales y frecuentes episodios que incesantemente llegan a conocimiento público en México, Estados Unidos de Norte América, Colombia, Argentina, etcétera, en la desesperada lucha que se libra en torno del extraordinario mineral.”
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Mercado. “Las organizaciones acaparadoras del combustible líquido regulan y fijan los precios sin considerar los factores económicos locales. América del Sur pagará así las pérdidas sufridas en Oriente o viceversa. Si se incendian instalaciones o evaporan productos que importan millones de dólares, se elevará el precio de venta en la cantidad y tiempo necesarios en el mercado que pueda soportarlo. Los precios se fijan para llegar al máximum de ganancia que puedan proporcionar los plazos de consumo y no para alcanzar beneficios equitativos y proporcionales al capital invertido.”

martin.granovsky@gmail.com

Manual de política y estrategia

2.5.12

“La Argentina según Perón”, un documental en ocho episodios, rescata la entrevista que Tomás Eloy Martínez hizo al líder en tiempos de exilio.

POR daniel mecca


-Pero usted, en su caso, ¿piensa que los hechos lo llevaron, o usted llevó a los hechos?
-No, no, no… Yo fui juguete del destino, como todos los demás.
-Algo hizo usted…
-Me dejé llevar por ideas propias; hay algunos que se dejan llevar por el destino y los demás. Yo me dejé llevar por el destino y por mí.
Este es Juan Domingo Perón. El shakespeariano Perón que, como salido de una obra de la historia, jura que fue un juguete del destino. Este es el Perón convencido de su destino y de su nombre como bandera a la victoria. Es el Perón latiendo en el corazón problemático y febril de la historia política argentina del siglo XX. Pero, más precisamente, es el Perón del exilio, de los años de residencia en Puerta de Hierro, en Madrid, entrevistado por el periodista y escritor Tomás Eloy Martínez (1934-2010) durante cuatro tardes de marzo de 1970. Más de 40 años después, su hijo Blas Eloy Martínez, cineasta y guionista, recuperó las grabaciones olvidadas en una caja y encabezó a partir de los audios la realización del revelador documental La Argentina según Perón, que se emite en ocho capítulos por la señal Encuentro.

Decía el poeta francés Arthur Rimbaud: “Hay que ser absolutamente modernos”. Así, bajo esa consigna poética, se puede construir la estructura del discurso de Perón (1895-1974), una palabra que sigue vigente en el peronómetro de estos días y dialoga con la coyuntura política actual; de este
modo, la miniserie –para la cual se realizaron cerca de 50 entrevistas, con intervenciones narrativas y analíticas de importantes historiadores e intelectuales– enuncia un coordinado relato sonoro, fílmico y fotográfico, con material de archivo que funciona como soporte enunciativo.

La entrevista de Tomás Eloy Martínez atraviesa la visión estratégica de Perón, a quien se lo escucha hablar, por ejemplo, sobre su infancia en Camarones(Chubut), sobre las tácticas del primer peronismo, los golpes de 1930 y 1955, los caminos de un líder, el 17/10/45, el Mayo Francés y hasta las condiciones para una revolución. Allí eterniza: “Yo aspiraba a ser el Lenin de esta revolución. Nada más”.

Desde su voz histórica, también se oye a un Perón explicativo, seguro, testimonial, íntimo, implacable, machista. Es sorpresivo, entre lapidario y sentimental, su testimonio sobre Evita: “Eva Perón es un producto mío. Yo la he preparado para hacer lo que hizo. La acción de ella fue toda social: política en la parte de la organización de la fuerza femenina política. Y eminentemente social porque la tarea de la mujer ya está inclinada a ser eminentemente social (…). Era un mujer de una gran sensibilidad, muy capaz, era un mujer extraordinaria (…). Fue una peronista sectaria, no transaba con nada que no fuera peronista (…). En fin, una cosa excepcional aún entre los hombres que yo tenía, ¿no?”. “Crecí escuchando esas grabaciones, mientras mi viejo las trabajaba para sus novelas (La novela de Perón y Santa Evita). Desde que tengo recuerdo, la voz de Perón me viene zumbando en la cabeza; es imposible no te retumbe y se mantenga en tu memoria”, dice Blas Eloy Martínez. Sostiene que “la película es una búsqueda del significado Perón y el peronismo”, que al momento de diseñar el relato buscaron “analizar qué perdura hoy de su discurso”,  interpretando que el “kirchnerismo dialoga fluidamente con estas grabaciones de Perón”. Sintetiza: “Es un manual de política que no debería serle ajeno a nadie: ni a peronistas ni a gorilas”.

Martínez explica que el material tuvo como fin “entender al peronismo, al personaje, sus contradicciones, para comprender esa porción de la historia argentina” en la dialéctica con la historia personal de cada uno. Cecilia Priego, co directora y co guionista de la serie, teoriza sobre el peso que hoy posee la voz de Perón: “Tiene la importancia de juntar las partes de la historia peronista, de visibilizar un proceso transformador, con sus conquistas y contradicciones. Sobre todo para las generaciones que nacimos en el golpe militar que dividió nuestra historia, usé su voz para
construir un puente sobre esa destrucción.” Se puede arriesgar un apotegma: detrás de todo gran testimonio periodístico hay un gran periodista. “Hay un punto que no es menor y es ver cuán hábil era mi padre como entrevistador”, observa Blas. Esta entrevista a Perón se enmarca en la construcción del llamado nuevo periodismo, donde se incorporan las herramientas y sutilezas de la literatura. La Argentina según Perón funciona como un valor testimonial clave en la sintonía fina de un peronismo discursivo que se sigue constituyendo como absolutamente moderno. Este también es el Perón de la antesala al lópezreguismo siniestro y del infierno dictatorial. Es el líder de un peronismo que lleva en sí mismo su propia negación. Un Perón dueño de una retórica histórica y estruendosa. Y allí, en aquella voz setentista, en la radiografía de ese sonido, se pronuncia la intimidad compleja de la realidad argentina.

FICHA
“La Argentina según Perón”, de Blas Eloy Martínez y Cecila Priego
Dia y horario: todos los miércoles a las 23.
Repite los sábados a las 20
Señal: Encuentro

Se equivocan de nuevo

25.4.12


 Por Mark Weisbrot
Codirector del Center for Economic and Policy Research, en Washington.

La decisión del gobierno argentino de renacionalizar YPF ha sido recibida con gritos de indignación, amenazas, previsiones de rabia y ruina, y además algo de insultos groseros en la prensa internacional. Hemos escuchado todo esto antes. Cuando el gobierno argentino no pagó su deuda a fin de 2001, y entonces devaluó su moneda un par de semanas más tarde, todo era negro y lleno de pesimismo en los medios de comunicación. La devaluación provocaría inflación fuera de control; el país se enfrentaría a una crisis de balanza de pagos por no ser capaz de conseguir préstamos y la economía bajaría en espiral hacia una recesión más profunda. Nueve años después, el PIB real de Argentina ha crecido aproximadamente 90 por ciento, el crecimiento más rápido en el hemisferio. El empleo se encuentra en niveles record y tanto la pobreza como la pobreza extrema se han reducido en dos tercios. El gasto social, ajustado por la inflación, se ha casi triplicado.

Todo esto forma parte probablemente de las razones por las que Cristina Kirchner fue reelegida en octubre pasado en una victoria aplastante. Por supuesto, aquí en Estados Unidos esta historia de éxito rara vez se cuenta, sobre todo porque involucró la revocación de muchas de las fracasadas políticas neoliberales –respaldadas por Washington y el Fondo Monetario Internacional– que llevaron al país a la ruina durante su peor recesión, la de 1998-2002. Ahora el Gobierno está revocando otra fracasada política neoliberal de la década del ’90: la privatización de su industria de petróleo y gas.

Hay razones sólidas para tomar este paso y es más probable que el Gobierno vaya a demostrar que está en lo cierto una vez más. Repsol, la compañía petrolera española que actualmente es dueña del 57 por ciento de YPF, no ha producido lo suficiente para mantenerse al nivel del crecimiento rápido de la economía argentina. De 2004 a 2011, la producción de petróleo disminuyó casi un 20 por ciento y el gas un 13 por ciento, con YPF responsable por mucho de esta situación. Y las reservas probadas de la compañía de petróleo y gas también han disminuido sustancialmente en los últimos años. El retraso en la producción no es sólo un problema en términos de satisfacer las necesidades de los consumidores y las empresas, también es un serio problema macroeconómico.

El déficit en la producción de petróleo y gas ha llevado a un aumento rápido en las importaciones. En 2011 éstas se duplicaron con respecto al año anterior a 9400 millones de dólares, anulando una gran parte del superávit comercial de Argentina. Una balanza comercial favorable ha sido muy importante para el país desde su default en 2001. Debido a que el Gobierno está en su mayoría excluido de los préstamos de los mercados financieros internacionales, debe tener cuidado de contar con las divisas suficientes para evitar una crisis de balanza de pagos. Esta es otra razón por la que ya no puede correr el riesgo de dejar la producción y gestión de energía para el sector privado.

¿Por qué la indignación contra la decisión de Argentina de tomar –a través de una compra forzada– una participación de control en la que por la mayor parte de la historia de la empresa fue la compañía petrolera nacional? México nacionalizó su petróleo en 1938 y –al igual que una serie de países de la OPEP– aún no permite la inversión extranjera en petróleo. La mayoría de los productores de petróleo y gas en el mundo –desde Arabia Saudita a Noruega– tienen las empresas estatizadas. Las privatizaciones de gas y petróleo en la década del ’90 fueron una aberración, el neoliberalismo vuelto loco. Aun cuando Brasil privatizó parte de las empresas estatales en la década del ’90, el gobierno mantuvo el control mayoritario de Petrobras.

Mientras América latina ha logrado su “segunda independencia” en la última década y media, el control soberano sobre los recursos energéticos ha sido una parte importante de la recuperación económica de la región. Bolivia renacionalizó su industria de hidrocarburos en 2006 y los ingresos de los hidrocarburos aumentaron de menos del 10 por ciento a más del 20 por ciento del PIB (la diferencia sería alrededor de dos tercios de los ingresos actuales del gobierno de Estados Unidos). Ecuador, bajo Rafael Correa, aumentó su control del petróleo y su participación en la producción de las empresas privadas.
Argentina está poniéndose al día con sus vecinos y el mundo y revocando los errores del pasado en esta área. En cuanto a sus detractores, están en una posición débil para ponerse a tirar piedras. Las agencias de calificación amenazan bajar la nota de Argentina. ¿Debería alguien tomarlas en serio después de que dieron unas calificaciones AAA a basura sin valor que estaba respaldada por hipotecas durante la burbuja inmobiliaria y luego fingieron que el gobierno de Estados Unidos podría realmente no pagar su deuda? Y en cuanto a las amenazas de la Unión Europea y el gobierno derechista de España, ¿qué han hecho bien últimamente, con Europa atrapada en su segunda recesión en tres años, casi a la mitad de una década perdida y con un desempleo del 24 por ciento en España?

Es interesante que Argentina haya tenido un notable éxito económico en los últimos nueve años, mientras recibe muy poca inversión extranjera directa y es en su mayor parte rechazada por los mercados financieros internacionales. Según la mayoría de la prensa de negocios, éstos son los dos grupos más importantes que cualquier gobierno debe complacer. Sin embargo, el gobierno argentino ha tenido otras prioridades. Tal vez ésa sea otra razón por la cual Argentina recibe tanta lluvia de críticas.

Y péguele fuerte

24.4.12


 Por Eduardo Aliverti

No hay nada más imperioso, en momentos como éstos, que desmalezar la información circulante. Algunos colegas, sobre todo de este diario, vienen haciéndolo con rigor. Es tal el tráfico de intereses –y en consecuencia la cantidad de falsedades– que cabe insistir. El orden siguiente es aleatorio, tanto como el modo en que los sectores de derecha más concentrados revelan su desconsuelo. Para peor de esos grupos, el conjunto de la oposición apoya la medida. Hasta Macri tuvo que pegarle una vuelta a su virulenta crítica inicial desde la cuna de Antonia. Según les pinte, los medios militantes del antioficialismo ubican a uno u otro ítem como la amenaza grandilocuente. Suben y bajan. Parecen ascensor.

- España hará tronar el escarmiento. El disparate más grande de todos. Las exportaciones españolas a la Argentina están en alrededor de mil millones de euros, pero las importaciones desde aquí son por el doble. Hay más de una docena de grandes empresas españolas que operan en la Argentina en rubros como banca, construcción, energía, hotelería, comunicación. Según el Ibex 35, índice de la Bolsa de Madrid, las compañías de la península se llevan más de 26 mil millones de dólares por ingresos generados en la Argentina. Solamente Telefónica obtuvo el año pasado un volumen de negocios superior a los cuatro mil millones de dólares. Santander Río, BBVA Banco Francés, Mapfre, DHL, Endesa, Cirsa, Santillana, NH Hoteles, Codorniú, Prosegur, y una lista que se completa con más de 400 empresas ibéricas operantes en la Argentina, dan cuenta de que España es hoy el primer inversor extranjero en nuestro país. A esa España que en cierto pero no menor sentido se cae a pedazos o, si se prefiere, al gobierno que la administra con el ajuste más salvaje de –por lo menos– su decurso post-franquista, no le dan los números siquiera para alzar la voz. Lo dijo, entre otros muchos ignorados por los medios españoles y sus aliados criollos, el cooperativista español Gabriel Trenzado: España tiene mucho más para perder que para ganar en un enfrentamiento con la Argentina.

- También Europa podría vengarse. Es un aspecto que, si acaso pudiera ser posible, supera a la tontería del revanchismo meramente español. Así como, después de Brasil, Europa es el segundo destino de las exportaciones argentinas, la Unión Europea es el segundo inversor en la Argentina. Justo cuando la crisis de los europeos y sus empresas les hacen mirar con mayor cariño que nunca lo que puedan exprimir aquí y en el resto de América, para conformar a sus accionistas mientras descargan en las clases populares el costo del ajuste, Europa estaría en condiciones de demostrar lo larga que es su capacidad de intimidar. Muy gracioso.

- La presión de Repsol por el monto indemnizatorio hará que acuda a todos los juzgados internacionales y la Argentina agregará porotos a su aislamiento del mundo. Reíte de Janeiro. La petrolera estatal venezolana y la Exxon estadounidense ya llevan cuatro años negociando el precio por las expropiaciones de Hugo Chávez. El dato es público. Tiene el plus de haber sido destacado, a entrada de columna a página 9, el jueves pasado, por uno de los periodistas serios que le quedan a Clarín, Daniel Fernández Canedo. Siempre se escapa algo.

- Cuidado con el Ciadi, a donde podría recurrir el Estado español. El Ciadi es el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones. Una entidad y sigla más adecuadas a alguna ocurrencia de Groucho Marx que a un organismo altamente influyente. Depende del Banco Mundial, otro invento de los países ricos para distribuir migajas a cambio de planes de ajuste. De manera que su sentido es proteger a los grandes emporios radicados en las naciones en vías de desarrollo. Brasil no entró a ese engendro, como elemento informativo considerable si se estimara menor que huyeron de él Bolivia, Ecuador y Venezuela. Y si tampoco alcanzase eso para mensurar su nula o escasa influencia, tómese nota de que ninguno de sus temibles dictámenes perjudicó a país alguno. Si a Repsol se le ocurriese ir al Ciadi y de acuerdo con los antecedentes comprobados, se calcula que, entre el tiempo que llevará pasar por los tribunales argentinos y las apelaciones españolas, andaríamos más o menos por 2020.

- Se afecta la seguridad jurídica de una empresa española, con todo lo que ello podría significar no sólo en términos de intercambio comercial sino también de relaciones institucionales, perjuicio para los españoles de a pie y, ergo, para la amistad entre los pueblos. Repsol es una multinacional, no una empresa española. Y respecto de las necesidades de la inmensa mayoría de los ibéricos, la voracidad y ganancias de la empresa tienen que ver con el pueblo español lo mismo que el culo con la llovizna. Leamos lo escrito por el colega Oriol Malló Vilaplana, en el sitio Público.es: “La llamada reconquista económica española de América latina, iniciada en 1991 con la privatización de grandes empresas públicas argentinas, supuso la irrupción de un nuevo grupo de poder en dicho territorio. Gracias a la cooptación, la corrupción y la seducción, el cartel español ha monopolizado mercados de obras públicas, agua, energía, turismo, medios y telecomunicaciones. La nueva elite neoliberal, formada al calor de Salinas de Gortari, Menem o Fujimori, tomó como bandera la democracia oligárquica española y su milagro económico, hoy en ruinas, mientras Felipe González piloteaba este proyecto de desembarco imperial bajo cobertura política y financiera de los Estados Unidos. Así emergieron, en los ’90, las poderosas redes de la hispanidad que son, hoy, el principal ariete contra el cambio y la soberanía de las Américas (...) El apoyo larvado al golpe de Estado empresarial contra Hugo Chávez en 2002, o la intervención directa en las elecciones mexicanas de 2006 para evitar el triunfo del candidato de centroizquierda Manuel López Obrador (demuestran que) el cartel español construye y reconstruye la historia jamás contada de los nuevos conquistadores, sus aliados locales y los verdaderos amos de la pinza Madrid-Miami”. En el mismo sitio, bajo título de “Por qué España agachará la cabeza con YPF”, David Bollero explica que “España por sí sola no podrá hacer nada. No tiene el peso internacional para hacer ello. Estamos hartos de comprobarlo y esta cuestión no será distinta. Por eso el gobierno busca desesperadamente apoyos externos, habiendo encontrado únicamente el de México. El resto son ambigüedades, puesto que la misma Unión Europea ya habla de conflicto bilateral y la Comisión Europea ha reconocido que ‘la UE no tiene actualmente ningún instrumento legal que invocar a este respecto frente a la Argentina’. Tan sólo podría ejercer presión, pero al borde del colapso del euro. ¿Le conviene? O, sencillamente, ¿se atreverá?”. Y termina: “Tras la actitud de gallito peleón, España terminará por agachar la cabeza en el asunto de YPF. Y, siendo honestos, es lo que nos toca. Queríamos capitalismo y nos han dado dos tazas. Nadie es rico si no es a costa de otro. 
Es una máxima que igual sirve para el ámbito doméstico como empresarial, o de relaciones internacionales. Y cuando las tornas se dan vuelta, escuece; pero hay que apechugar porque es el estadio original que nos corresponde. Todo lo demás, artificio”.

A esta altura de la nota, viene quedando afuera –sólo por ejemplo– observar o refutar que los Kirchner fueron noventísticamente decisivos para aprobar la privatización de YPF, o bien que se engulleron remarcar a su tiempo lo que ahora denuncian. ¿Es que siempre es tarde para hacer las cosas? ¿Es que siempre importa más de dónde se viene que hacia dónde se va, o que si es por eso jamás sería posible acometer una acción de gobierno sin que sea condenada? También queda afuera un Axel Kicillof que según los medios de la ultraoposición pareció estar más en una asamblea universitaria que frente a una comisión senatorial, como si nos hubiera ido mejor con los modositos que a lo largo de la historia respetaron la oratoria circunspecta. Y como si, al margen de apreciaciones retóricas, no hubiera tenido un desempeño que dejó sin argumentos a los interpelantes. Más todavía: queda afuera si se podrá demostrar que, además del acto épico de haber recuperado la más estratégica de las empresas, además de haberse animado a lo que ya no se soñaba ni con largas líneas de fiebre, sabrán sacar el petróleo y alterar el paradigma energético. Queda afuera de dónde saldrá la plata y qué intereses afectarán para que salga.

Puede, en principio, quedar afuera el desarrollo de todo eso; o remitirlo a algunas pocas oraciones como las precedentes. Pero ocurre que primero es imprescindible desmontar las pelotudeces, tilingas o corporativas, de que se vale el enemigo para asustar a la gente.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-192477-2012-04-23.html