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"La soja se puede mantener un año o más sin venderse" , Luis Miguel Etchevehere, Presidente de la Sociedad Rural

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Empresarios en la política porteña

12.5.08


Macri va a la cabeza, con un patrimonio de $27 millones; funcionarios adinerados.

Siempre se supuso y ahora, declaraciones juradas mediante, puede afirmarse que buena parte de los funcionarios que ocupan los 15 cargos más altos del gobierno porteño son empresarios... acaudalados.

El jefe de gobierno de la ciudad, Mauricio Macri, alcanza el rango de multimillonario, con un patrimonio neto (activos menos pasivos) declarado de 27.478.905,46 pesos, mientras que los de cinco ministros y dos secretarios de Estado superan el millón de pesos.

En orden decreciente, aparecen el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, con 4.060.042,86 pesos declarados; el ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chaín ($ 2.823.278,16); el ministro de Desarrollo Económico, Francisco Cabrera ($ 1.746.407); el secretario de Comunicación Social, Gregorio Centurión ($ 1.390.461), y el secretario de Legal y Técnica, Pablo Clusellas ($ 1.081.983,5). Y, codo a codo en los últimos dos lugares, los ministros de Hacienda, Néstor Grindetti ($ 1.022.068,45), y de Ambiente y Espacio Público, Juan Pablo Piccardo ($ 1.020.646,39).

En todos los casos mencionados, el conjunto de posesiones está integrado por diferente cantidad de bienes inmuebles. Por eso, los patrimonios serían superiores: en las declaraciones juradas (DD.JJ.) sólo se deja constancia de la valuación fiscal de las propiedades, que es muy inferior al precio del mercado. Lo mismo suele ocurrir con las declaraciones patrimoniales de los funcionarios de los gobiernos nacional y provinciales.

Valores bursátiles

Hay otro rasgo volcado en las declaraciones juradas que parece ser distintivo de este equipo de gobierno: diez de los 15 principales funcionarios del Poder Ejecutivo poseen inversiones en valores que cotizan en Bolsa, sociedades o fideicomisos. Se trata de los ocho ya nombrados y de los ministros de Desarrollo Social, Esteban Bullrich, y de Cultura, Hernán Lombardi.

No resulta casual este perfil del gabinete porteño: Macri los eligió así para, argumenta, garantizar que la función pública sea desinteresada y evitar que sus colaboradores sean presa de la corrupción.

Por el contrario, de la gestión anterior apenas el entonces ministro de Producción, Enrique Rodríguez, declaró una cifra mayor al millón de pesos ($ 1.225.000), seguido de lejos por el resto del gabinete. Y sólo Rodríguez, la ex ministra de Cultura Silvia Fajre y el ex jefe de gobierno Jorge Telerman admitieron tener inversiones en títulos o en sociedades.

De la actual gestión, por debajo del millón de pesos de patrimonio se ubica el ministro de Salud, Jorge Lemus: suma 838.963,03 pesos, siempre según la declaración jurada que cada uno presentó en forma oficial. Un escalón más abajo se sitúa Bullrich, con $ 375.557,01, y luego Lombardi, con $ 124.943,95.

La lista cierra con los ministros de Educación, Mariano Narodowski ($ 104.637,85), y de Justicia y Seguridad, Guillermo Montenegro ($ 99.025,5); la vicejefa de gobierno, Gabriela Michetti ($ 75.905,65), y el secretario general, Marcos Peña. Según su declaración jurada, éste tiene aparentemente sus cuentas en rojo: un activo de 75.374 pesos contra una deuda de 168.000 pesos adquirida por un crédito hipotecario.

Del jefe de gobierno

La mayor parte de los activos de Macri surge de sus acreencias, o sea, de lo que le deben personas físicas y jurídicas, un total de 12.234.620,15 pesos. En efectivo declara tener 235.472 pesos.

Sus principales deudores son su amigo Nicolás Caputo, accionista de la constructora Caputo SA (por $ 7.239.441 pesos), y su padre, Franco Macri (por $ 3.129.000).

El líder de Compromiso para el Cambio posee otros $ 9.889.076,28 depositados en bancos o entidades financieras; el grueso de ellos ($ 9.116.360,72) en una cuenta corriente de Merrill Lynch, en los Estados Unidos.

Además, reconoce capitales invertidos en ocho sociedades que no cotizan en Bolsa por $ 3.728.529,28. Entre ellas, no aparece Socma, que sí figuraba en su DD.JJ. anterior y que fue proveedora del gobierno porteño. Ser dueño de una empresa que contrata con el Estado local es incompatible con el ejercicio de la Jefatura de Gobierno y los ministerios (ver aparte).

Similar es el caso de Chaín: las acreencias constituyen casi el 40,5% de su patrimonio. El ministro declara más autos (cuatro) que el resto de los 15 funcionarios de la primera línea del gobierno de la ciudad. No dejan constancia de ningún vehículo Michetti, Montenegro, Lemus, Bullrich, Lombardi ni Grindetti.

Sin embargo, Montenegro contabiliza dos bienes muebles por 130.000 pesos sin especificar de qué se trata, por lo que podría, en definitiva, ser dueño de un automóvil. En cambio, Bullrich detalla en el mismo rubro una computadora y un televisor (por $ 8200) y Grindetti registra "muebles del hogar" (por $ 46.432).

Rodríguez Larreta posee su patrimonio concentrado en sociedades comerciales ($ 2.584.318,94) que, en su mayoría, son emprendimientos agropecuarios familiares. Junto con el ministro Cabrera, el jefe de Gabinete es el que denuncia mayor cantidad (cuatro) de inmuebles como propios.

Por Angeles Castro
De la Redacción de LA NACION

Nueva Agencia de Noticias para América Latina

8.5.08

Periodismo Ciudadano de Latinoamérica



Noticias LA cuenta con el respaldo de la Fundación Generación Libre y del Centro para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible y entre los primeros medios asociados figuran los portales ciudadanos:

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Aunque el proyecto está en fase beta, permite vislumbrar el gran potencial de la agregación y redistribución de contenidos, aplicado a un buen número de medios sociales de referencia de varios países de la región (ofrecen fuentes RSS de noticias de Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela).

Googleame de Barbara Cassin

2.5.08



Interesante entrevista a la filósofa francesa Barbara Cassin.

"Google no es democrático: ordena todo según los clics"

Barbara Cassin, autora de «Googléame»: «Este buscador asegura que busca la verdad, pero no sólo censuró sus alcances en China, sino que utiliza la ética de lo correcto como paraguas de lo comercial».
"El mejor buscador del mundo en Internet, más allá de las ayudas que ofrece, plantea interrogantes éticos, culturales, políticos, económicos y religiosos, que me llevaron a reflexionar y se convirtieron en 'Googléame. La segunda misión de Estados Unidos'", explica la filósofa y filóloga francesa Barbara Cassin, directora de investigación en el Centre National de la Recherche Scientifique de París (CNRS), especializada en los sofistas griegos.

Cassin, que tuvo entre otros maestros a Martín Heidegger, ha escrito, entre otros libros, «El placer de hablar», «Ver a Helena en toda mujer, de Homero a Lacan», y un monumental «Vocabulario europeo de las filosofías. Diccionario de los intraducibles». En su visita a la Feria del Libro dialogamos con ella.

Periodista: ¿Qué puede decir la filosofía sobre Google?

Barbara Cassin: Como filósofa me gusta saber lo que hago, los instrumentos que uso. Yo utilizo Google, y me importó hacer sobre esa herramienta una toma de conciencia reflexiva. Como docente me interesó saber cómo trabajan a partir de Google mis alumnos, y como investigadora del CNRS busqué saber lo que Google produce en la investigación, la transformación que genera. Creo que el efecto principal es que la calidad se vuelve un efecto emergente de la cantidad, y nada más.

P.: ¿De cantidad de información?

B.C.: No de cantidad de clics. Para Google, un clic, un enlace, es un voto para un texto determinado. La cantidad de clics, de vínculos, es lo que hace que algo suba en el rango de la página. Eso parece democrático porque nosotros, con nuestro accionar, hacemos subir algo en la página de Google, pero no lo es.

P.: ¿Por qué?

B.C.: Esos ingresos, esos enlaces, que aparecen como un voto en Google, no hacen un mundo en común. Para los griegos la democracia requería una instrucción de la demanda para que se pudiera encontrar lo mejor.

P.: ¿No es democrático, igualitario, no comercial, que todos las entradas a páginas de Google tengan sólo tres líneas y por más que alguien pague no puede modificar el orden?

B.C.: Es cierto, Google no mezcla el aspecto publicitario, comercial, con la información que da en el centro de sus páginas. Resulta democrático que uno no compre su rango en la página, y eso lo hace diferente de otros motores de búsqueda. Pero es por eso que Google gana tanta plata con la publicidad. Como es el mejor, vende muy caras las palabras clave con que cubre los márgenes. Es un buen marketing.

P.: ¿Pero no es el mismo marketing que siempre han tenido los medios de comunicación?

B.C.: Ha ido más lejos, consigue un público cautivo, interesado por lo que se ofrece, es el marketing soñado por los profesionales de esa actividad. Uno pone Nietzsche y junto a lo que se busca hay propuestas a visitar las montañas mencionadas por el filósofo, la oferta de una edición de las obras completas. Se tiene enfocado a un cliente en un tema.

P.: Los buscadores anteriores eran prácticamente inservibles.

B.C.: Absolutamente de acuerdo. Google es varias veces el mejor motor de búsqueda de internet. Da las respuestas más adecuadas, más pertinentes. La idea de Larry Page y Sergey Brin fue cuantificar no los vínculos que salen de un sitio de Internet sino los que llegan allí. Esa cantidad de vínculos son los que importan. Entonces, cuanto más consultado es un sitio más vale, es una doxa (opinión) al cuadrado. Esa idea formidable es vieja como el mundo: es la idea de la cita, la idea por excelencia de la bibliografía, es la idea de todo el saber medieval, es la escolástica.

P.: ¿Una vuelta al «criterio de autoridades»?

B.C.: Sólo que esas autoridades no surgen por ser calificadas sino por estar cuantificadas.

P.: Y a usted, ¿qué parte de la filosofía lo hizo interesarse en Google?

B.C.: Por los sofistas, aquellos pensadores que encontraban la maquinaria para llegar a algo, prestaban un servicio y ganaban dinero. Hasta ahí todo bien con Google, ahora lo que no estoy de acuerdo es con sus pretensiones de que su «misión es organizar toda la información del mundo» y que sea la correcta, la «buena». La misión de luchar contra el mal se vuelve francamente religiosa, convierte a Google en un ente superior, divino.

P.: Pero, ¿esos planteos no son una tradición estadounidense?

B.C.: Y me da miedo esa misión del bien universal. Sobre todo cuando se descubre que todo en Google esta subordinado a fines comerciales legítimos. Y no me convence la relación entre moral y comercio. Por separado están muy bien, pero que la moral sirva de paraguas no es real y es preocupante. Google entró a China luego de aceptar la censura. Si en un país, que no sea China, se busca en Google información sobre Tiananmen, leerá sobre la represión a manifestantes en esa plaza de Beijing, en 1989, y los centenares de muertos, y en China sólo leerá una serie de referencias urbanísticas a una plaza apacible, en un país donde curiosamente no existen los disidentes. Con ese acto Google deja de ser universal y democrático.

P.: Esa es quizá una diferencia con Wikipedia, la enciclopedia de Internet, donde aparece lo controversial y los artículos puede ser transformados, reformulados.

B.C.: Lo mejor de Wikipedia, más allá de su nivel, es lo no controversial. Aunque, por caso, el artículo sobre Platón es directamente malo. Tiene algunos problemas que le sacan credibilidad, por ejemplo que uno pueda hacer lo que quiera ahí.Tengo unos colegas que se han dedicado a colocar en Wikipedia en inglés, para que tengan mayor difusión, tanto temas reales de discusión como una imaginaria Escuela de Retórica francesa. Y ahora desde diversos lugares andan intentando contactarse con esa escuela.

P.: Usted se ha dedicado a criticar el globish, el inglés como lengua universal para la traducción.

B.C.: El globish es para Google la lengua pivote, y cuando uno pide una traducción suele ser ridícula. Y esto es porque para leer un texto en francés, en español, antes debe pasar por un inglés desprovisto de singularidades. Yo pasé la frase «Dios creó el hombre a su imagen» al alemán, y del alemán al francés, por intermedio de globish, y concluyó blasfematoriamente en: «El hombre a su imagen creó un dios».

P.: ¿Qué está escribiendo ahora?

B.C.: Una investigación sobre retórica, sobre qué cosas hacemos con las palabras. Eso me lleva a reflexionar sobre lo político. El rasgo nazi de Heidegger, que fue uno de mis maestros, es que la política no es nada político, es algo ontológico. Tiene una frase extraordinaria en ese sentido: si los griegos tuvieron que crear la polis es porque fueron un pueblo no político. Frente a esto está Hannah Arendt con la autonomía de lo político. Cuando Günter Grass le dijo que ella era una filósofa política, le contestó: yo hago filosofía y reflexiono sobre la política. La filosofía política, de Platón a Heidegger, ha hecho que ya no sea posible hacer filosofía política.

Entrevista de Máximo Soto

La ONU volvió a elogiar a la Argentina por su política en Derechos Humanos

17.4.08

Fuente: TELAM

Lo hicieron los países que integran el Consejo de DD.HH. del organismo, durante la exposición a la que deben someterse todos los Estados miembros. Luego de tres horas de disertación a cargo del secretario Eduardo Luis Duhalde, ponderaron las políticas públicas implementadas por Kirchner y por la presidenta Cristina Fernández.

Los países que integran el Consejo de Derechos Humanos de la ONU coincidieron en elogiar este miércoles en Ginebra las políticas públicas en esa materia llevadas adelante en su momento por la administración de Néstor Kirchner y en la actualidad por la gestión de Cristina Fernández de Kirchner.

Fue durante la exposición en el nuevo procedimiento denominado "Examen Periódico Universal" de los Derechos Humanos, al que deben someterse todos los Estados miembros, entre ellos la Argentina.

El representante argentino fue el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, quien, junto a una comitiva, expuso durante tres horas sobre la tarea que desarrolla el Gobierno nacional en el tema, según informó un comunicado de la cartera.

El funcionario, al reseñar la política de Derechos Humanos desde 2003 a la fecha, destacó "la importancia histórica de la lucha contra la impunidad de los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura y por la Triple A".

"Estas políticas públicas de derechos humanos son el resultado de la confluencia entre el movimiento de derechos humanos y la voluntad política manifestada por el Gobierno", destacó Duhalde.

Luego, agrega el texto, rindió homenaje a los organismos de Derechos Humanos e hizo una mención a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, "constituidas hoy en un símbolo universal".

El funcionario también reafirmó "una política integral de promoción y defensa de derechos humanos, comprensiva no sólo de la respuesta ante la herencia del pasado, sino en el imperativo de construir el porvenir mediante planes como el recomendado por la Conferencia Mundial de Viena a todos los Estados".

Luego de la intervención de Duhalde, el resto de la delegación integrada por Rodolfo Mattarollo, de la Secretaría de Derechos Humanos; Andrea Gualde, directora de Asuntos Internacionales, y Ciro Annicchiarico, asesor jurídico, contestaron las preguntas formuladas por treinta Estados.

En ese marco, todos los países sin excepción, informó la Secretaría, coincidieron en elogiar las políticas públicas de derechos humanos de las gestiones de Néstor Kirchner y Cristina.

Al mismo tiempo formularon recomendaciones en lo relativo a la situación de las personas sometidas a detención, a niños y jóvenes en conflicto con la ley penal, la prolongación de la detención preventiva, los derechos de la mujer y de los pueblos originarios.

Ahora Argentina, de acuerdo al procedimiento, puede aceptar dichas recomendaciones de los Estados y formular a su vez sus propios compromisos, que fueron anticipados en el cierre por Duhalde y que serán parte del informe final sobre nuestro país que comenzará a elaborarse mañana, para ser discutido el día viernes.

El dato color del encuentro fue que Duhalde, en compañía del embajador argentino en Ginebra, Alberto Dumont, ocupó el podio de la sala en que se reunía históricamente la Comisión de Derechos Humanos en la época de la dictadura militar.

Otra coincidencia que podría considerarse histórica fue que el Consejo estaba presidido por el jurista uruguayo Alejandro Artucio -actualmente embajador de su país en Ginebra- quien fuera del protocolo y al inicio de la sesión recordó los largos años de militancia en el exilio con el secretario de Derechos Humanos y con Mattarollo durante las dictaduras militares en el cono sur.

Plaza de Mayo - Martes 1º de abril 2008

3.4.08









RETENCIONES

1.4.08

1 ¿Qué son las retenciones?

Es el porcentaje que el gobierno retiene del precio de la exportación. Por ejemplo, de una exportación de u$s 100 con una retención del 30% significa que el exportador percibe u$s 70.

2- El porqué de las retenciones?

Las materias primas que exporta la Argentina actualmente gozan de grandes aumentos en los precios internacionales motivados principalmente por la incorporación en China e India de importantes sectores populares a un consumo creciente. Si analizamos el índice del valor promedio de los precios de las materias primas exportadas en dólares (precios de 1996 = 100), que incluye soja, trigo, carne, maíz y algunos minerales pero no petróleo, gas ni derivados, en diciembre del 2001 era de 66 y en diciembre de 2007 alcanzaba los 180 (¡casi se triplicó en seis años!).

Si comparamos los precios de octubre de 2006 con octubre de 2007 nos encontramos que, en dólares, el trigo aumentó un 53%, la soja un 60% y el maíz un 20% (datos de “Mundo Cooperativo”, diciembre 2007).

Si no hubiera retenciones, los efectos principales serían
a)Un aumento de los precios internos de entre casi el 40% y el 50%, fundamentalmente en los productos de primera necesidad, que afectaría en particular a los sectores más pobres (eliminar una retención del 30% implicaría un aumento del precio interno de ese producto en un 43%).
b)Un aumento en la renta de la tierra. Implicaría un traspaso de riqueza del resto de la sociedad a favor de los propietarios de la tierra.

A estos dos argumentos que muestran la profunda equidad social de las retenciones cabe agregar otra: la rentabilidad actual del campo tiene mucho que ver con la política cambiaria: por ejemplo, en la Argentina la rentabilidad de la explotación de la soja es aproximadamente un 8% superior a la del Brasil

¿Por qué razón esa ganancia, que procede de una política económica que afecta a todos los argentinos, debería beneficiar sólo a los dueños de la tierra?

3- ¿Cuales son las retenciones que generaron el actual conflicto del campo?

El gobierno anunció retenciones móviles (aumentan si aumenta el precio internacional, bajan en el caso contrario), y fijó las nuevas retenciones para 2008 según las cotizaciones actuales:

Poroto de soja pasó del 27,5% al 35%
Aceite y harina de soja 24% al 32%
Trigo 20% al 28%
Maíz 20% al 25%
Semilla de girasol 23,5% al 32%
Aceite y harina de girasol 20% al 30%

4- Las retenciones ¿Tiene otros objetivos de política económica?

Equidad distributiva. El dinero de las retenciones que recibe la Nación se redistribuye mediante obras públicas, jubilaciones y pensiones, subsidios, etc.

No hay que olvidarse que la industrialización argentina a partir de 1946 fue financiada por la renta agraria, merced a la nacionalización del comercio exterior resuelta por el gobierno de Perón (los precios de nuestras exportaciones después de la segunda guerra fueron record, algo similar a la situación actual).

Pero además es un importante instrumento para la planificación indicativa de la economía. Hay que tener en cuenta que el cultivo de la soja en grandes extensiones crea un puesto de trabajo cada 500 a 600 hectáreas mientras que las explotaciones agrícolas familiares generan 35 puestos cada 100 hectáreas.

La “sojización” del agro no es beneficiosa para el país. Por otro lado, hay que procurar que la producción de granos se industrialice en el país, se convierta en alimentos de mayor valor agregado y se exporte como tal, dando trabajo y dejando valor acá (es el ejemplo que puso por TV el ministro Martín Lousteau: no es lo mismo exportar $100 en porotos de soja que convertirlos en alimentos de pollo y exportar milanesas acondicionadas para su consumo).

5- ¿Y la pobreza del campo, que los lleva a tomar medidas de fuerza?

El rendimiento de los campos es óptimo. Eso se refleja en los precios de los mismos: un campo maicero (Pergamino, Rojas) se vendía en el año 2003 a 2.500 dls la hectárea y a mediados del 2007 a 9.500 dólares; en el mismo lapso, un campo triguero (Tres Arroyos) pasó de 1000 dólares a 4.000. Y siguió aumentando: un hectárea en la zona sojizada de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe o Entre Ríos se vende entre 15.000 y 20.000 u$s y se arrienda, para hacer soja, a razón de 20 quintales la hectárea. Para dar un ejemplo, un propietario, sólo por arrendar 300 has recibe (sin invertir ni arriesgar un peso) recibe unos 570.000 pesos por ciclo sojero (Clarín Rural 15-3-08).

Estos precios muestran la elevadísima rentabilidad del campo.
Es cierto que hay sectores marginales (pequeños productores, arrendatarios, explotaciones en regiones menos favorecidas) que a veces no superan el nivel de subsistencia. Estos sectores, los del mítico “Grito de Alcorta” y de la en una época combativa FAA (Federación Agraria Argentina), a los que apoya el gobernador Binner, se han sumado a la Sociedad Rural y a los grandes capitales extranjeros en una lucha que –si tuviera éxito- va a beneficiar a estos, sus tradicionales rivales, y va a perjudicar a todo el pueblo argentino.

La FAA parece haber olvidado sus dignos planteos de reclamo de tierras, de límites a la extensión de los latifundios, de cese y recuperación de las enormes cantidades de tierra extranjerizadas y de cambio general de la política agropecuaria.

La oligarquía terrateniente existe (aunque la señora Carrió y algunos medios interesados lo nieguen); los intereses de clase se pueden apreciar en “La Nación” y en los otros órganos de la “prensa seria”: cuando pobres o desocupados cortan las rutas claman por el derecho de la gente al libre tránsito. Hoy, ante piquetes similares, aplauden.

Actualmente 6.900 propietarios son dueños del 49,7% de la superficie cultivable y productiva del país; según el censo agropecuario del 2002, 936 terratenientes poseen 35.515.000 hectáreas (promedio de 38.000 cada uno) mientras que 137.021 agricultores poseen sólo 2.288.000 hectáreas (promedio de 16.7 has cada uno). El proceso de concentración y extranjerización de la tierra es preocupante: en 1966 habían 600.000 productores y hoy sólo restan 330.000.

Finalmente, hay que tener en claro que el ingreso nacional (el neto producido durante un año) se distribuye en: salarios, ganancias, intereses y renta. La renta corresponde al propietario de la tierra, generalmente ausente, por factores ajenos a su esfuerzo (no implica capital, trabajo ni riesgo alguno). Esa renta pertenece a todo el pueblo que con su trabajo la hace posible y no sólo a los propietarios de la tierra. Por eso los socialistas reclamamos la reforma agraria y la nacionalización del comercio exterior. Las retenciones no bastan, pero es algo. Reducirlas sería reaccionario.

Como dijo Hernández Arregui, para la Sociedad Rural, "esa clase estéril e infecunda, siempre que el pueblo comió vio demagogia".

Solo para entendidos - KARINAAA! !

28.3.08