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"La soja se puede mantener un año o más sin venderse" , Luis Miguel Etchevehere, Presidente de la Sociedad Rural

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Argentina tiene nueva ley de Comunicación Audiovisual tras la sanción del Senado

10.10.09



ACCEDE AL TEXTO DE LA NUEVA LEY DE MEDIOS
http://www.parlamentario.com/bank/uploads/7834.pdf

El sábado 10 de octubre de 2009 quedará en la historia del país porque el Senado, tras 25 años de demora, convirtió en ley una nueva norma que regula el sistema de medios de comunicación, derogando la Ley Nº 22.285 dictada por la última dictadura militar.

La Cámara de Senadores de la Nación sancionó sin cambios la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que impulsó el Gobierno nacional, saldándose así una deuda de la democracia por más de 25 años.

A pesar de todos los cambios propuestos por la oposición en un debate en particular que se extendió por tres horas y media, el kirchnerismo y sus aliados se impusieron en todos los artículos y a las 6.10 del sábado 10, convirtieron en ley la norma que a partir de su promulgación y reglamentación regulará el sistema de medios de comunicación audiovisual.

Aunque la oposición especuló con la posibilidad de introducir modificaciones en el artículo 161, el resultado fue 38 votos a favor y 28 votos en contra y una abstención, lo que selló el triunfo kirchnerista, tras 19 horas y media de debate.

En este artículo, el oficialismo no sufrió la peor votación a pesar de que era el punto más resistido, ya que varios senadores habían afirmado que provocaba un “menoscabo al derecho de propiedad adquirida".

Cabe señalar que el 161 establece un plazo de un año de adecuación para los multimedios, que deberán vender algunos de sus medios porque exceden los límites de la ley.

Si bien se sumó la abstención de la senadora radical k por Corrientes Dora Sánchez, quien días previos había cambiado su voto, en el artículo 161, no alcanzó para superar los 29 votos que juntó la oposición en contra del artículo 14, el cual establece cómo se conforma el directorio de la Autoridad Federal de Servicio de Comunicación Audiovisual. Este se aprobó por 40 votos a favor y 29 en contra.

Pero para poner más suspenso, el tablero electrónico se rompió en la última votación en la cual no había ninguna disidencia pero se tuvo que hacer a viva voz. Luego de superar esta falla técnica, la fiesta se desató en las zonas aledañas del Congreso y en Olivos.

En consecuencia, aunque los senadores Guillermo Jenefes (FpV), Silvia Giusti (FpV), Horacio Lores (MPN), Carlos Salazar (Fuerza Republicana) y Rubén Giustiniani (PS) votaron en contra, el tablero del Senado mostró la leyenda: “APROBADO” y el jefe de la bancada oficialista, Miguel Ángel Pichetto, pudo festejar y descargar la bronca contenida desde la 125. Una vez que el Frente para la Victoria logró superar estos duros escollos llegó la hora de festejar.

En primer terminó, a las 2.30 de la madrugada del sábado, luego de 16 horas de debate –inició a las 10.30 del viernes 9-, la votación en general en la Cámara alta arrojó un resultado esperado: 44 votos a favor y 24 en contra. Por ende, el oficialismo logró la aprobación en general por una holgada diferencia gracias al apoyo de 38 legisladores del Frente para la Victoria-PJ; 2 aristas de Tierra del Fuego; Horacio Lores del Movimiento Popular Neuquino; y los opositores Carlos Salazar (bussista), el socialista Rubén Giustiniani y la radical k Dora Sánchez.

De estos 44 senadores que votaron a favor, sólo cinco legisladores realizaron objeciones en el articulado, por lo que el resultado fue menos holgado en particular.

Artículos polémicos

Autoridad de Aplicación. Uno de los artículos más criticados por la oposición fue la autoridad de aplicación, pero el mismo fue aprobado por 44 votos a favor y 25 negativos, mientras que el presupuesto del organismo de control obtuvo 54 votos positivos a 15 negativos.

Otorgamiento de licencias. El artículo 32, el cual reserva al Poder Ejecutivo la decisión final para otorgar licencias en ciudades de más de 500 mil habitantes, fue aprobado por 40 votos a favor y 29 en contra.

La senadora chubutense Silvia Giusti (FpV) votó en disidencia en particular el artículo 14, 63, 82, 89 y 161.

Por su parte, el bussista Carlos Salazar votó en disidencia en particular de los artículos 28, 30, 32, 48, 73 y 161.

A su vez, el senador socialista Rubén Giustiniani votó en contra de los artículos 14, 32, 45, 47, 93 y 161.

En tanto, el presidente de la Comisión de Medios del Senado, Guillermo Jenefes, votó al igual que el neuquino Horacio Lores (MPN) votaron en contra del 161.

La opinión de los jefes

Al cerrar el extenso debate, el jefe del bloque oficialista, Miguel Ángel Pichetto, aseguró que “esta es una norma moderada” que “atiende la problemática de las grandes empresas en la Argentina porque les permite mantener una cuota importante del espacio audiovisual, como es el 35 por ciento”.

“La ley plantea nuevos espacios de trabajo, especialmente para los periodistas. El corazón del debate de esta Ley es el de la posición dominante, por no llamarla monopólica”, indicó Pichetto.

A su turno, su par del radicalismo, Ernesto Sanz, dijo que “este gobierno utilizó los dineros públicos para premiar a amigos que hablaban bien del gobierno y para castigar a aquellos que hablaban mal”.

“Hay medios que recibieron muchísimo más que lo que merecían en cuestión de tirada o de rating y otros que no recibieron nada en función del impacto que tienen”, acusó Sanz.

El jefe de bloque de la UCR dijo que “el peligro de que haya menos medios y menos voces no es una subjetividad" y agregó que "queremos una Ley que además de ser buena, trascienda en el tiempo”.

Crónica de un debate con final anunciado

El frío de los números se adueñó del recinto de la Cámara alta y no hubo fuertes cruces ni sorpresas. Entonces, el proyecto de ley de Medios tuvo un tratamiento en general calmo con discursos antagónicos pero enmarcados en la resignación de la oposición ante la firmeza de los senadores oficialistas, aliados y los opositores que votaron a favor. A fuera del Parlamento, la marcha en apoyo a la ley le puso un poco de color a la noche con fuegos artificiales.

Con la responsabilidad histórica de debatir el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la Cámara alta avanzó en el tratamiento sin sorpresas y un clima con marcadas diferencias entre la oposición sumida en una resignación y un oficialismo confiado pero cauto.

En este marco, los senadores expusieron en el recinto sus diversas posiciones siendo la autoridad de aplicación, la inconstitucionalidad y el plazo de desinversión las principales objeciones del sector opositor.

A pesar que hubo posiciones antagónicas, no hubo fuertes cruces entre los legisladores. Aunque, en verdad, el principal destinatario de los discursos de varios oficialistas fue el Grupo Clarín. En este sentido, el senador catamarqueño Ramón Saadi disparó: “Me tocó sufrir como gobernador en carne propia la prédica sin límites de la prensa”, aseguró luego, para apuntar hacia Clarín, diario que, según Saadi, dedicó infinidad de páginas y tapas al “tema Catamarca, y más de mil doble páginas, también replicando información falsa y tergiversada”.

Otro de los puntos más criticados por los senadores de la oposición fue la metodología empleada por el Frente para la Victoria, en la cual no permitió a la Cámara alta realizar modificaciones al proyecto de ley que aprobó Diputados.

Así las cosas, el resultado del tablero en el Senado a la hora de votar en general indicó 44 votos a favor y 24 en contra en general.

La diferencia fue aún mayor porque el senador justicialista disidente Carlos Menem no concurrió al Senado para votar en contra del proyecto de ley del Gobierno y esto restó un voto a la oposición. Pero a la ausencia de Menem se unió un dato curioso, ya que el radical cobista Emilio Rached también estuvo ausente a la hora de votar en general y restó un voto más a la oposición y provocó que sean 24 los votos negativos.

Como votaron los senadores en general:

A favor (44):

FpV/PJ (38): Fabio Biancalani (Chaco); Adriana Bortolozzi (Formosa); Eric Calcagno (Buenos Aires); Liliana Fellner (Jujuy); Nicolás Fernández (Santa Cruz); Daniel Filmus (Capital Federal); Jorge Banicevich (Santa Cruz); Marcelo Fuentes (Neuquén); Silvia Gallego (La Pampa); César Gioja (San Juan); Haide Giri (Córdoba); Pedro Guastavino (Entre Ríos); Marcelo Guinle (Chubut); Silvia Giusti (Chubut)*; Guillermo Jenefes (Jujuy)*; Rubén Marín (La Pampa); Ada Maza (La Rioja); Julio Miranda (Tucumán); José Mayans (Formosa); Blanca Osuna (Entre Ríos); José Pampuro (Buenos Aires); Nanci Parrilli (Neuquén); Marita Perceval (Mendoza); Daniel Pérsico (San Luis) Miguel Ángel Pichetto (Río Negro); Teresita Quintela (La Rioja); Marina Riofrío (San Juan); Fabián Ríos (Corrientes); Ramón Saadi (Catamarca); Eduardo Torres (Misiones); Mónica Troadello (Mendoza); Luis Viana (Misiones), Ada Iturrez de Cappellini (Santiago del Estero); Mario Colazo (Tierra del Fuego); Isabel Viudes (Corrientes); Elena Corregido (Chaco), Élida Vigo (Misiones) y Ana María Corradi de Beltrán (Santiago del Estero).

Aliados (6):

ARI Tierra del Fuego (2): María Rosa Díaz y José Martínez.

UCR K (1): María Dora Sánchez (Corrientes)

Partido Socialista (1): Rubén Giustiniani (Santa Fe)*

Movimiento Popular Neuquino (1): Horacio Lores*

Fuerza Republicana (1): Carlos Salazar (Tucumán)*

En contra (24):

PJ-disidente (9): Roberto Basualdo (San Juan); María José Bongiorno (Río Negro); Sonia Escudero (Salta); Hilda “Chiche” González de Duhalde (Buenos Aires); Liliana Negre de Alonso (San Luis); Carlos Reutemann (Santa Fe); Adolfo Rodríguez Saá (San Luis); Juan Carlos Romero (Salta) y Roxana Latorre (Santa Fe)

UCR (7): Juan Carlos Marino (La Pampa); Alfredo Martínez (Santa Cruz); Gerardo Morales (Jujuy); Roy Nikisch (Chaco); Luis Petcoff Naidenoff (Formosa); Ernesto Sanz (Mendoza); y Arturo Vera (Entre Ríos).

FCyS (2): Teresita Colombo y Oscar Castillo (Catamarca)

Partido Renovador de Salta (1): Juan Pérez Alsina

Fuerza Republicana (1): Delia Pinchetti de Sierra Morales (Tucumán);

Frente Nuevo (1): Carlos Rossi (Córdoba)

PROFEBA (1): Samuel Cabanchik (Capital Federal)

Coalición Cívica (1): María Eugenia Estenssoro (Capital Federal)

CONFE (1): Pablo Verani (Río Negro)

Con licencia médica (2): Roberto Urquía (PJ) y Norberto Massoni (UCR)
Ausente (2): Carlos Menem (PJ) y Emilio Rached (FCxS)

*Vota en contra de algunos artículos.

Jorge Lanata: “Es bueno que la sociedad discuta la propiedad de los medios”

9.10.09


Habitual crítico del Gobierno, no duda en defender el proyecto que recorta el poder de los monopolios mediáticos. “Si no hiciera esto no me respetaría a mí mismo”, dice. Los puntos que pide cambiar. Su desconcierto con Néstor y Cristina y las acusaciones contra Papel Prensa. Los Kirchner, Clarín, Verbitsky, la Negra Sosa y su apoyo a la nueva Ley de Medios, en una entrevista imperdible.
Por Jorge Cicuttin

Es rara la situación. No por el segundo cigarrillo que enciende Jorge Lanata a los cinco minutos de empezar la charla. Es extraño verlo hablar sin la interrupción de una pitada. Lo raro es que aparezca defendiendo animosamente un proyecto del Gobierno. Justo él, que no ha ahorrado crítica hacia la gestión kirchnerista en los últimos años.

“Pero no es raro, en serio. Vos me conocés. Yo no puedo haberme pasado la vida hablando contra los monopolios y ahora que hacen una ley contra esos monopolios decir que no porque lo hace Kirchner. No me respetaría a mí mismo”, dice, y pita.

La Ley de Medios, más allá de criticar algunos temas puntuales, encontró en Lanata a un defensor. Aunque todavía incrédulo. “Todavía me asombro de que la estén tratando (N. de la R.: la charla fue el lunes, antes del debate en el Senado). Yo pensé que nunca la iban a mandar al Congreso. Es más, aposté en privado a gente del Gobierno que no la iban a tratar y he perdido un par de cenas, que en su momento pagaré, digo esto para que se queden tranquilos. Pero, en serio, no creí que se iban a animar, porque incluso pensaba que la propia tropa no se iba a animar.”

–Quizá se animaron porque en junio Néstor Kirchner perdió la elección bonaerense...

–Dicen que Kirchner tiene esa cosa, que perdido por perdido quema todas las naves. Si hubiera ganado quizá no se mandaba la ley... puede ser, el único que lo sabe es el propio Kirchner. Mirá, en un punto esta pelea es ideológica, pero siempre fue una pelea de negocios. Y lo importante es que lo están haciendo. Es como cuando estás en la calle y un pibe te pide limosna. Hay gente que le da y gente que no. Y el que no lo hace tiene sus excusas. No importan. Vos le das o no le das. Con la ley es igual. Está por pasar, el motivo último realmente no me calienta.

–Vos decís que hay que discutir las leyes haciendo abstracción de los gobiernos.

–Sí, porque las leyes son del Estado, no son del Gobierno. Los Kirchner se van a ir y esta ley va a quedar. Y después se va a poder modificar. Si querés, en mi opinión, para mejor. Si vos evaluás las leyes sólo pensando en quien las va a aplicar, ninguna aguanta.

–En el peor de los casos, es un piso del cual partir...

–Seguro. Y que hasta ahora era impensable. Creo que si esta ley no sale ahora no sale nunca más. Esta ley contó con un factor sorpresa que desconcertó a todo el mundo y agarró a todos, incluso al Gobierno, desorganizado para discutirla. La campaña a favor de la ley hecha por el Gobierno es una porquería, no la saben explicar. La oposición dice cualquier cosa y no leyó la ley. Este es un momento en que todo el mundo dice cualquier cosa. Por eso, si no sale en esta confusión no sale más.

–¿Por qué?

–En 26 años de democracia nunca se pudo cambiar porque era meterse con el poder real. Yo siempre doy este ejemplo: todos los directores del Comfer que conocí lo primero que hacían no bien asumían era ver qué hacían con Clarín. Era vergonzoso, pero nadie hacía nada. Cuando hoy ves el mapa de los dueños de los medios, entendés todo. No hay nada que explicar: todos los circulitos son del mismo color. Ya está. Entonces si ese mapa se resquebraja, es un paso adelante. Después discutamos cómo se resquebraja, si van a aprovechar bien o mal la oportunidad. Pero en cualquier caso es un paso adelante.

–Ya sólo la discusión es un paso adelante, aunque sea para que las empresas muestren sus verdaderos intereses.

–Vamos por parte. Así como no creo que se trate de un tema popular, que le preocupe a todo el mundo, pienso que es bueno que este tema haya aparecido. Sartre decía, hablando de la verdad, que es una venda que cuando te la corrés nunca vuelve a estar en el mismo lugar. Cuando vos ves algo que antes nunca habías visto, ya no volvés para atrás. Ya lo viste. La sociedad empezó a discutir la propiedad de los medios. Ahora seguirá la discusión, o la va a parar, pero no va a volver para atrás. Esto es lo bueno que tiene. Es obvio que la gente se empezó a dar cuenta de que los medios responden a intereses. Pero nosotros, como tipos de los medios, también sabemos que no todos son iguales, que no existe nunca un discurso tan unívoco. Que adentro de los medios las partes pelean entre sí. Que nunca hay una sola línea. No hay que verlo desde el lado de una construcción paranoica. No me gusta esta cosa de que estás con uno o con otro. O sos de Clarín o no. Eso es injusto porque no siempre es así. Conozco mucha gente, compañeros nuestros, que están en contra de la ley y lo hacen porque lo piensan. Ernesto (Tenembaum) está en contra de la ley y realmente no creo que él lo esté haciendo por interés. Lo hace porque sinceramente piensa que la ley está mal.

–No me quería referir a los periodistas, sino a los cambios de actitud de los dueños de los grupos...

–Eso sí. Mirá, la mitad de las notas que nosotros publicamos hace años ahora la está sacando Clarín. La historia de la mafia de los medicamentos la escribí hace dos años y medio, y Clarín se acordó ahora que había que publicarlo. Es gracioso, ahora Veintitrés o Noticias sacan una nota contra el Gobierno y Clarín lo levanta, cuando en su puta vida lo hicieron. También, en esta discusión, hay mucho cinismo en los políticos. Porque escuchar a tipos como Rodríguez Saá y a Romero de libertad de prensa, yo no lo puedo creer. O eso de que TN puede desaparecer.

–En esta discusión aparecieron frases desafortunadas, incluso cuando la Presidenta habló del secuestro de los goles...

–Fue igual de estúpido. Empataron. Secuestrar los goles o TN puede desaparecer... por favor, cállense la boca y hagan un silencio respetuoso frente a lo que nos pasó. Dejemos de joder. Aparte si hubo un diario que se dedicó a ignorar las desapariciones fue Clarín. Por lo menos callate la boca. Y aparte es mentira. Sacar del aire a TN será una decisión del grupo a partir de la nueva ley.

–De lo que se habla poco es que los grandes medios privados también operaron para acallar medios más pequeños.

–Es así. En el tema comercial, con los avisos con exclusividad. En el caso de los diarios, la existencia misma de Papel Prensa es un atentado contra la libertad de prensa. Es gracioso que los diarios que formaron parte de Papel Prensa toda la vida hablen de libertad de prensa, ¡qué libertad de prensa si no te venden papel! Eso es de un cinismo increíble.

–¿Qué cosas no te gustan de la nueva ley?

–Primero, que es una ley pensada en la facultad. No tengo nada con que la facultad opine, pero parece que fueron los únicos. Acá hubo todo un recorrido de la ley, que me parece bueno, pero fue muy académico. Eso la hace irreal, aunque académicamente interesante. Me parece que es grave que confundan el concepto de espectro con el de audiencia. El espectro son diez medios; la audiencia, diez millones de personas. Si vos dividís el espectro en tres (uno para el Estado, otro para ONGs y el tercero para privados), no dividís necesariamente los diez millones de personas. Si metés en el mercado cuarenta medios nuevos, las radios de los pueblos originarios, de los sindicatos, de las universidades, ¿de dónde van a sacar contenidos, de dónde van a sacar audiencia y cómo van a hacer para funcionar? Y a esas tres cosas me parece que no se les da respuesta. Si el Estado va a terminar bancando a esos medios digámoslo directamente, porque después va a ser un quilombo cuando se queden sin plata para funcionar. Me parece que eso no se discutió y es una cagada, porque es el paso que sigue. Otro problema, que es menor, pero conceptualmente importante, es la división entre música nacional y música extranjera. Me parece imbécil. Yo no estoy en contra, obviamente, de que el Estado fomente la actividad cultural, pero entonces que esa actividad no sea comercial.

–Lo que más se discutió es el plazo de desinversión. ¿Vos qué opinás?

–Ese plazo no es real. No va a terminar en un año. Es un proceso que va a demorar más tiempo. Además están las denuncias judiciales, hay que ver si gran parte de esto se sostiene en el tiempo. Por ejemplo, la nacionalización del fútbol va a durar lo que dure este gobierno y un cachito del próximo. Pero no va a ser avalado judicialmente. Acá la Secretaría de la Competencia tendría que haber denunciado a Torneos y Competencias y sacárselo a través de un fallo judicial.

–¿Y la publicidad oficial?

–Hay que terminar con la publicidad oficial.

–¿Terminar? ¿No es mejor sacar una ley que establezca pautas claras?

–Es que evidentemente no lo podemos manejar. ¿Qué es la publicidad oficial? Es la difusión de los actos de gobierno. Nosotros como periodistas estamos obligados a difundirlos, de buena fe, no podemos ignorarlos. Si inauguran un puente, vas y lo decís.

–También podés no decirlo.

–Podés, pero estamos partiendo desde la buena fe. ¿Cuál es la consecuencia de esto? Que desaparecen la mitad de los medios del interior. Si el Estado quiere de alguna manera bancar a esos medios por su trabajo social, que hagan como en algunos países europeos que los eximen de impuestos. Eso envilece menos la relación que la publicidad oficial. Yo eso se lo escuché a Nelson Castro y en su momento me pareció muy brutal, pero después de unos días me pareció correcto.

–También existe la hipocresía de suponer que la única publicidad que te condiciona es la oficial, que la privada no lo hace.

–Cualquier publicidad te condiciona si vos te dejás condicionar. Obvio. Lo que pasa es que con la publicidad oficial es más descarado.

–Hablando de los medios, ¿por qué te fuiste de Crítica?

–Porque se me acabó la plata y no quise terminar como con la revista, quebrando. Hubo un momento que había que seguir poniendo plata y yo no la tenía. En un momento me quedé solo con el cinco por ciento de las acciones y dirigir un medio así, en minoría, es muy difícil. Se hacía muy desgastante. Y antes de que se vaya al carajo me voy yo y que lo manejen como quieran. Fue eso lo que pasó.

–Y ahora pasando a la política, ¿cómo definís a este gobierno?

–Me desconcierta mucho. En líneas generales, creo que es un gobierno conservador con un discurso de izquierda. Ellos dos, Néstor y Cristina, me desconciertan mucho, a nivel personal. Yo iba a hacer una biografía de Néstor Kirchner, pero finalmente no la voy a escribir. Y probablemente no la haga por ese desconcierto, no termino da darle la vuelta al personaje. Es un tipo raro. Construye enemigos de una manera increíble y después se dedica a pelear contra esos enemigos imaginarios. Tiene una manera de jugar a full que a mí me gusta, en ese sentido me parece atractivo. Pero da la sensación de que han hecho grandes cambios estructurales y esos cambios no están en la vida real. Hay cambios en la agenda, en el discurso, pero no en la realidad. Y mucho menos cuando te comparás con países de alrededor. Brasil en seis años bajó a la mitad la cantidad de pobres, ahí estás hablando de política concreta. Uruguay puso computadoras en todas las escuelas primarias.

–¿Qué te parece la posición que asumió Julio Cobos?

–Creo que estuvo muy bien al oponerse a la 125, pero se tendría que haber ido ese mismo día. Vos no podés ser vicepresidente de un gobierno y ser opositor. No le pido que sea un obsecuente, pero esto no. Es demasiado, no podés conspirar con el mayor opositor del Gobierno.

–¿Y la gestión de Mauricio Macri en la ciudad?

–Macri ahora se dio cuenta de que quiere ser presidente y a lo mejor empiece a gobernar de una manera más personal. Hasta ahora no hizo nada destacable, yo esperaba que fuera un tipo más conflictivo, esperaba que Macri fuera un tipo de derecha. Yo no lo voté ni lo votaría, pero si vos me vendés que sos un tipo de derecha, selo. Es una cosa intermedia, que nunca toma ninguna decisión porque tiene miedo a la prensa, y vuelve para atrás. Es como que no se anima a ser Macri.

–¿Cómo ves el 2010?

–El problema no es sólo político, el problema de la Argentina está empezando a ser económico. Y el Gobierno no lo está viendo. Evidentemente van a volver al Fondo Monetario. ¿Con qué cara? ¿Por qué ahora es bueno y antes malo? No hay respuesta a eso. No es que te diga que no tiene que volver, lo tiene que hacer porque necesita financiamiento. Me parece que quedamos muy atrás de todo. Va a ser un año enquilombado.

DAVID GUETTA - Buen Video

7.10.09

Los Milagros de Kirchner, por Jorge Asís

4.10.09

Comparto con ustedes una joyita del escritor, es inteligente el mas preparado de los menemistas.

En el venerable Senado de la Nación se trata algo más gravitante que la Ley Anti Clarín. Problemática que despierta una explicable indiferencia entre la sociedad cansada. Abrumada por el accionar de los lobbies mediáticamente intensos. Recíprocamente ineficaces.

Desde el Senado se diseñan, aparte, un conjunto de dibujos estratégicos. Aluden a la ocupación próxima del poder, vacante en la actualidad. A pesar de la contraofensiva inconvincente del kirchnerismo.

Para Consultora Oximoron, Kirchner produjo, después del 28 de junio, La Gran Tergiversación (ver). Significó transformar, milagrosamente, la equivocación de la derrota electoral, en la prepotencia -a presión- del triunfo. Ante la fascinante incredulidad de los opositores contemporáneos.

Ellos aportaron, en bloque, graves muestras de asumible insolvencia. Consecuencias de la fragmentación múltiple que exhibe la precariedad de la dirigencia.

Menem
En materia de milagros, como “política de estado” habría que canonizar a Kirchner. Santificarlo. Por la sucesión de milagros de entrecasa que supo gestar.
Uno de ellos, fabulosamente indirecto, consiste en haber producido el insólito acercamiento del (ex) presidente Menem con el Grupo Clarín.

Conclusión inimaginable en la década anterior. Cuando Clarín lo castigaba, a Menem, cotidianamente.

Convertido en venerable senador por la Rioja, en el aspecto terrenal Menem debe someterse, explicablemente, a la opción límite.

Favorecer los intereses de Kirchner, con el apoyo a la ley.
O los del Grupo Clarín, con el rechazo.

Tiene que escoger entre los dos adversarios principales, Kirchner y Clarín. Hoy confrontan entre sí.

En primer lugar, Clarín degradó culturalmente a Menem, hasta la obcecación. Traspasó la frontera del agravio sistemático. No obstante, durante el sultanato, como Grupo empresario, Clarín evolucionó notablemente. Estragos de crecimiento, sobre todo en el ámbito patrimonial.

Pero Clarín supo fumigarlo -a Menem- igual.

El episodio Menem sirvió como antecedente insoslayable. De experiencia, para el comportamiento posterior del otro enemigo. Kirchner.

Entonces ocurrió el turno de Kirchner para degradarlo a Menem.
Para ningunearlo, al extremo de no atreverse pronunciar, siquiera, su nombre.

Ante los dos males, Clarín y Kirchner, Menem hoy opta, acaso, por ofrecerle el apoyo, según Gargantas, a Clarín.

El milagro lo gesta Kirchner. Porque Menem va a votar en contra de la Ley que le apunta al Grupo que, de manera hiperactiva, construyó su paulatina diabolización.

Rodríguez Saa

Otro milagro que brota, entre las franquicias del peronismo en el senado, consiste en haber precipitado -Kirchner- el entendimiento entre Clarín y los Rodríguez Saa.
El Alberto y el Adolfo, los fraternales caudillos que se reparten, invariablemente, el control del Estado Libre Asociado de San Luis.

El acercamiento también fue inimaginable en el comienzo del nuevo milenio. En el decisivo 2002. Después que uno de los caudillos, el Adolfo, participara de la idea, ilusoria y probablemente falsa, de haber sido derrocado, hacia los finales del 2001, de la presidencia interina. Por haberse resistido a las demandas, patrióticamente devaluatorias, que impulsaba -entre otros patriotas- el Grupo.

Pero el pragmatismo materialista es el rasgo aceptable de “la real politik”.

La evaluación de Oximoron alude a las claves del poder que se diseña. Que se entreteje entre las secretas negociaciones del Senado, mientras se libra frontalmente la batalla que tanto agobia a los sectores mayoritarios de la sociedad. Los que se desinteresan del aburrimiento temático de los medios. Cuestión que apasiona a los cuadros autorreferenciales del periodismo y la comunicación. Inflaman los asuntos internos, insufriblemente menores, por la alucinación de suponerse protagonistas principales de la historia.

Para constatar la radicación del milagroso idilio entre el Grupo Clarín, y los Rodríguez Saa, tiene que valorarse la sustancial participación de otro patriota.
Es, según nuestras fuentes, Duhalde, aquel que fuera sucesor, en la presidencia, de Adolfo Rodríguez Saa.

Entonces Duhalde fue el generoso devaluador que mantuvo la saludable vocación de servicio para llevar adelante los requerimientos, asimétricamente pesificadores, del Grupo. Necesitado, por otra parte, de leyes providencialmente culturales.

Maravillas que el Adolfo, influido por la levedad del romanticismo obturante, no se atrevió a implementar. Por eso, creyó erróneamente, lo derrocaron.

Emerge Duhalde como el protagonista inmanente que cierra las causas generadoras de la santificación de la referencia. De San Kirchner, el otro “lirio de las pampas patagónicas”. Par de Ceferino Namuncurá.

El milagro del acercamiento entre Clarín y los Rodríguez Saa sirve, aparte, para abrir otros canales temporales. Necesarios para el análisis de aquello que -de acuerdo a Consultora Oximoron-, hoy se diseña en el Senado. La certeza de tomar con mayor seriedad, como candidato, a Alberto Rodríguez Saa.

Reutemann

Sin protagonizar milagros, el senador Reutemann también le ofrece la espalda a Kirchner. Para disponerse a votar por la negativa, en la Ley Anti Clarín.

De todos modos, a pesar de posar, en reiteradas fotografías, con el señor Magnetto, el lacerado conductor del Grupo, a Reutemann parece habérsele escapado, por tercera vez, otra tortuga. La candidatura presidencial.

Conste que la última derrota, por puntos, en la elección menor de Santa Fe, devaluó las ambiciones de Reutemann, con excesiva expresividad.

El dato en contra se le suma al episodio desagradable que mantuvo con la única conducida que debía conducir. La senadora Latorre.

De no producirse un inmediato milagro reactivador, Reutemann podría dedicar, en adelante, gran parte del tiempo disponible en leer los libros que compone la señora Mimicha, la ex esposa, desde Mónaco. Y en contemplar el horizonte, desde el campo de Llambi Campbell.

Tierra de ingratos, Llambi Campbell. Donde, para colmo, Reutemann también perdió.

Macri

Al diluirse la apetencia de Reutemann, crecen las expectativas fundamentadas de Macri.

Pero cabe consignar que Macri se encuentra absolutamente ausente. Afuera de los croquis que se dibujan en la solemnidad del Senado.

Ocurre que Macri no cuenta, en principio, con ningún senador que se encuentre entusiasmado con la perspectiva de peronizarlo aceleradamente. Lo indispensable, al menos, para reinventarlo, por descarte, como el próximo candidato.
Pero Macri carece, hasta hoy, de identidad para la pertenencia, como miembro activo, de la superstición peronista.

Con otras palabras, algo más directas, lo dijo, sin ir más lejos, la senadora Hilda de Duhalde. Probable precandidata a la gobernación de la provincia de Buenos Aires. Para tormento de Scioli, el líder de la Línea Aire y Sol. Y sobre todo para la mortificación de De Narváez, el desperdiciado Caudillo Popular, que se anota en los bolilleros posibles.

“Macri no es peronista”, lo repite Alberto Rodríguez Saa. Simbólicamente, desde Clarín.

Duhalde

Otro milagro de San Kirchner consistió en aproximar los destinos de Alberto Rodríguez Saa y de Duhalde.
Con alguna insistencia, en el Portal se señaló que Duhalde debiera ser honrosamente glorificado por Clarín. A propósito, aún se demora, inexplicablemente, la construcción, en mármol y en bronce, del Monumento al Gran Bañero. En la asignada intersección de Piedras y Caseros. Para que Clarín evoque eternamente a Duhalde, el Gran Salvador.
Por aquel Dream de Garbarino que le permitió, al Grupo, lavar más blanco. Centenares de millones de dólares.
Piloto de Tormentas (generadas), Duhalde es el candidato preferido por Clarín. De máxima.
Para reinstalarlo entre el furor de las encuestas, haría falta una tormenta indescifrable. Similar a la que sacudió la isla de Samoa.
Es precisamente el viento duhaldista el que atormenta a Kirchner. El próximo santo suele percibir la influencia del viento maléfico. Detrás de cualquier aglomeración que pueda desembocar, en su delirio patológico, en la toma violenta de los supermercados. Por la exaltación de la pobreza que tanto sensibiliza al Compañero Cardenal. Otro exponente -el Cardenal- de la civilización duhaldista.

Cobos

En definitiva, Duhalde es la víctima de la fantasía que supo instalar.
La última fantasía indica que el presidente preferido de Duhalde -si es que no es Duhalde-, es Cobos.
El otro protagonista -Cobos- mantiene una enorme vinculación con los diseños del Senado. La institución que proyectó su figura ascendente. Innovadora. A través de maratones. De ambigüedades que le multiplican genéricamente la gloria anticipada.
Con mayor alucinación, sostiénese que la Moncloa ideal, la utopía de la época, consiste en activar una propuesta abarcativa de poder que contenga, rápidamente, a ambos. Sin los Kirchner. Después de la primera (tormenta) de cambio.
Cobos como presidente, Duhalde como Jefe de Gabinete.

Subproductos institucionales del ocio recreador. De ociosos que se juntan en oficinas de los alrededores del senado. O en el quirófano de cierto hotel. Desde donde se opera, “24 sobre 24″, a los efectos de impulsar la próxima derrota. Acaso la definitiva. De Kirchner. Para que se estrelle con el rechazo de la Ley Anti Clarín.

Mezclando drogas con alimentos

Relaciones peligrosas: las mezclas más letales de remedios y bebidas.
En un país como la Argentina, que figura entre los que más se automedican en el mundo, conviene saber cuándo se potencian o se anulan los efectos de los medicamentos.
Aquí, una guía práctica sobre qué se puede tomar y qué no cuando se está bajo tratamiento.
Los riesgos de mezclar paracetamol y alcohol, ciertos antibióticos con lácteos y ansiolíticos con cafeína.
Según la Confederación Farmacéutica Argentina, en el país mueren 700 personas al año por estas causas.

Muchas veces, los médicos creen que su tarea finaliza a la hora de firmar la receta con el medicamento preciso y ya. Esa idea, simplificadora, es la misma que tienen muchos pacientes, sin conciencia de que el cuerpo es en cierto modo una coctelera química y cada cosa que se le agregue puede hacer cambiar el resultado del trago.

Por esa razón, se descuida una importante fuente de intoxicaciones como es la mezcla de drogas entre sí, de drogas con comidas y de drogas con bebidas. Además de provocar efectos adversos, puede llevar a que los medicamentos no cumplan con su función, o a potenciarlos, con la consecuencia de la continuidad de la enfermedad y el dispendio de dinero. Según la Confederación Farmacéutica Argentina, más de 700 personas mueren en el país cada año por esta causa; pero hay razones para sospechar que el número puede ser mayor si se suman las consecuencias secundarias del mal uso de las drogas. Los afectados, se cuentan de a miles.

En un país como la Argentina, donde es tan fácil conseguir remedios sin la receta obligatoria, incluso apelando a argumentos irrisorios como “soy vecino de la farmacia, me conocen” (como escuchó esta semana un periodista de este diario), la información sobre las interacciones puede ser vital en tanto la automedicación es más ley que la ley.

“Muchas veces no se tiene conciencia del valor del medicamento y de que hay una dosis adecuada para cada persona y para cada enfermedad. La automedicación siempre es un riesgo y puede tener consecuencias graves: una complicación por mala utilización del mismo o las intoxicaciones infantiles por accidentes ante la presencia de fármacos en casa”, mencionó Mónica Nápoli, miembro de la Subcomisión de Adicciones de la Asociación Toxicológica Argentina.

Mezcla. Pocos tienen presente que tomar una droga requiere una especial atención. Y la palabra clave es interacción. “Si consume más de un medicamento a la vez, ¡tenga cuidado!”, advierte la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), el ente que regula la actividad, y argumenta que esto ocurre por la superposición de dolencias, lo que muchas veces hace que sea más de un profesional el que hace las recetas, sin que el paciente lo advierta ni el especialista pregunte. La ANMAT también pide que se preste especial atención a las indicaciones de las drogas que reclaman “ingerirse en ayunas” o “con las comidas”.

Una de las mezclas de las que hay que cuidarse (entre muchas otras, ver gráfico) es la del alcohol con el paracetamol. Pese a que se promocionaron las ventajas anti resaca del analgésico –incluso con un medicamento aprobado en el mercado–, es algo que no se recomienda porque tanto el alcohol como el paracetamol tienen efectos tóxicos sobre el hígado que, encima, se pueden potenciar. “Son dos cosas que hacen daño en el mismo lugar. Lo mejor para la borrachera es dejar pasar el tiempo, esperar que se pase y no tomar nada más que agua y frutas”, señaló Arnaldo Doisenbant, especialista del Servicio de Toxicología del Hospital de Clínicas y profesor de Medicina Interna de la Facultad de Medicina de la UBA. “La gente quiere soluciones rápidas pero es más seguro no tomar nada. El paracetamol es útil como antiinflamatorio, por ejemplo, pero no es un antídoto”, explicó.

Como suele proclamar el lugar común, puede ser peor el remedio que la enfermedad.

Antibióticos y problemas intestinales

Arnaldo Doisenbant, especialista del Servicio de Toxicología del Hospital de Clínicas y profesor de Medicina Interna de la Facultad de Medicina de la UBA, señaló que muchas veces los médicos deberían conocer algunos detalles de la vida intestinal de sus pacientes a la hora de recetar algunos medicamentos que pueden afectar o exacerbar a las bacterias (conocida como “flora”) que viven allí y colaboran con la digestión humana.

“Los médicos a veces no avisan y hay antibióticos que aumentan más o menos el tránsito intestinal, algo que también depende de la tendencia natural de la persona”, dijo. Y remarcó que hay algunos que producen diarrea porque los antibióticos de espectro amplio también actúan sobre las bacterias del estómago.

“Por el contrario, en otros casos, las bacterias, al no tener competencia, se multiplican. También hay medicamentos que por el efecto de la cápsula que lo recubre pueden dar dificultades para la digestión más allá del contenido de la droga”, agregó Doisenbant.

Otra que el paso carroza!

2.10.09

Victor Hugo Morales con Longobardi - Ley de Medios Audiovisuales

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