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"La soja se puede mantener un año o más sin venderse" , Luis Miguel Etchevehere, Presidente de la Sociedad Rural

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Las mujeres son más responsables al volante

12.5.11

http://tiempo.elargentino.com/notas/las-mujeres-son-mas-responsables-al-volante


 
De cada 20 mujeres que manejan en las rutas, sólo una comete alguna infracción. En cambio, siete de cada 20 varones son multados.
  De cada 20 mujeres al volante, sólo una comete infracciones en rutas de la provincia. El dato surge de un relevamiento realizado por la Dirección Provincial de Política y Seguridad Vial de la Jefatura de Gabinete, que determinó  que los hombres manejan peor:  la relación llega a siete cada 20 en los varones.

Del muestreo realizado sobre 107.840 actuaciones llevadas adelante en rutas provinciales durante los primeros cuatro meses de 2011, surge que el 65% de los conductores es hombre y el 35% es mujer. En estos controles, se labraron 26.160 actas de infracción, de las cuales el 96% fueron para hombres y el 4% a las mujeres.
Los hombres registran seis veces más infracciones que las mujeres y cometen el 95% del total de faltas detectadas por las autoridades.

En efecto, el 95,94% de las infracciones de tránsito en rutas es responsabilidad de los hombres, mientras que el 4,06% restante corresponde a mujeres al volante.
El jefe de Gabinete de la provincia, Alberto Pérez razonó que “si bien los números no siempre expresan una realidad absoluta, es indudable que la mujer al volante, como en otras situaciones, prioriza la seguridad, su vida y la de los suyos” y agregó que el muestro determinó que “las infracciones cometidas por las mujeres tienen más relación con faltas administrativas que con cuestiones de manejo”.

El informe se realizó sobre el total de controles vehiculares realizados por las autoridades y las actas de infracción manuales labradas en rutas desde el 1 de enero al 30 de abril de este año.
De allí surgió que en lo que va de 2011 se concretaron en la provincia de Buenos Aires, por las distintas autoridades de comprobación (Policía de Seguridad Vial, inspectores de la DPPSV y Gendarmería Nacional) un total de 107.840 controles del cumplimiento de las normas de tránsito.

Dichas fiscalizaciones en ruta alcanzaron a 70.096 (65%) hombres y a 37.744 (35%) mujeres al volante. De este universo de conductores de ambos sexos, se labraron 25.555 actas de infracción (el 23,7% del total fiscalizado), de las cuales el 96% (unas 24.517) fueron para hombres y el 4% (unas 1528) a las mujeres. Otro dato aportado por la dirección provincial de Política y Seguridad Vial sobre los conductores inhabilitados:  históricamente, sólo el 4% son mujeres. <

Para leer con tiempo

10.4.11


EL PAIS › SEIS MESES SIN KIRCHNER: LA OPOSICION PERPLEJA

Fetichismo o política

La oposición no consigue reponerse de la pérdida de su fetiche. Octubre fue su oportunidad de entablar diálogo con la sociedad a partir de una agenda real. Prefirió convertir al secretario general de la CGT en un fetiche de reemplazo. La inverosimilitud de esta construcción ahonda la crisis opositora. En La Plata se procura escarmentar cualquier reparo racional a la demagogia punitiva, con el posible enjuiciamiento de un juez en base a acusaciones falsas.


A casi seis meses de la muerte de Néstor Kirchner la oposición no se repone de su ausencia y no cesa la acción de-sintegradora de la fuerza centrífuga que se puso en movimiento aquel 27 de octubre. Peor aún, su velocidad se acelera. Esto es muy distinto a decir que el gobierno nacional no haya sentido su pérdida, porque cumplía un papel de organización política muy importante. Mientras el gobierno de CFK y las fuerzas políticas que lo sostienen se dedicaron en forma coherente a reemplazar a Kirchner, con mayor o menor éxito en sus distintas tareas, la oposición perdió su fetiche y se le cuarteó hasta deshacerse el plano que la guiaba por un país ideal, poco parecido a la Argentina realmente existente. Es interesante indagar por qué.

La doctrina del ogro

El supuesto básico, instilado desde las principales bocas de expendio del sector por unos pocos perversos y repetido ad nauseam por un rebaño de tontos, era que Kirchner ejercía el poder y Cristina se encargaba de las cuestiones ceremoniales que incordiaban al ogro. Por eso hasta les costó entender que no comenzaba un nuevo mandato presidencial. La sorpresa al descubrir el error fue tan grande como había sido el ninguneo previo a la presidente. Se manifestaron desde entonces tendencias profundas de la sociedad, de las que había habido fuertes indicios previos desatendidos: la creciente movilización juvenil y académica en torno de la ley de servicios de comunicación audiovisual en el segundo semestre de 2009, el acercamiento entre las juventudes sindical y política (que esta semana se reunirán en un Congreso de la Militancia en Chapadmalal), la eufórica participación popular en las celebraciones del Bicentenario en mayo de 2010. Esa asombrosa fiesta masiva que nadie supo prever, como consta en las notas previas sobre el presunto “fastidio por el estruendo hiriente”, que suscita “un sarcasmo sordo” y un “pronunciado aire de ajenidad”, fue concebida y organizada por la propia Cristina. El mapping sobre el Cabildo y el espectáculo de Fuerza Bruta, constituyeron un inédito debate ideológico de masas, festivo y sofisticado.

La oportunidad perdida

Más allá de la angurria con que el Grupo Ahhh se arrojó sobre los cargos parlamentarios luego de siete años de embanderarse de consensual y dialoguista, su incapacidad para sobreponerse a un gobierno electoralmente debilitado se debió a la incapacidad de discutir una agenda verdadera de cara a la sociedad, de señalar las falencias del programa oficial y proponer un programa superador. Conducida por una jauría de columnistas que repetían con escasos matices personales un libreto único, redujo la compleja realidad a un par de dimensiones que sólo consultaban algunos intereses particulares y compensó este empobrecimiento adornándola con un formalismo republicano tan incompleto como insincero. La muerte de Kirchner fue una gran oportunidad para que la oposición se liberara del relato ideológico en que había quedado atrapada y comenzara un diálogo con la sociedad sobre bases reales. Pero en vez de replantear su acción optó por buscar un fetiche de reemplazo que le permitiera volver a refugiarse en su perdida ficción consoladora. En lugar de Kirchner invistió como nueva encarnación del Mal al secretario general de la CGT, Hugo Moyano, emblemático de lo que él mismo llamó no sin humor los feos, sucios y malos, como para dejar en claro el componente de clase. Su demonización es muy tranquilizadora, porque simplifica el análisis y al mismo tiempo dota a las interpretaciones de una intensidad emocional que hace más tolerable la cotidianidad en un paisaje árido para la oposición. Pero este escamoteo de los múltiples pliegues y dimensiones de lo real y el olvido de los asuntos de fondo sobre los que se disputa en la política, tiende a reproducir ese desmedro opositor, robusteciendo la primacía presidencial. Con un inconveniente adicional: la construcción del fetiche Moyano es inverosímil: su relación personal con la presidente carece de intimidad y fluidez y tanto la alianza que ambos consideran estratégica, como los conflictos que puedan existir por las diferentes prácticas y estilos, sólo forman parte de una relación política. Por esa dificultad, el perfil del monstruo es confuso. Ora se lo presenta como un dócil instrumento oficial para agredir a pacíficos demócratas y laboriosos empresarios, ora como una amenaza que se cierne sobre la presidente. A esta altura parece claro que ambos privilegian lo esencial de modo que las cuestiones accesorias no les nublen su visión.

El mínimo no imponible

La discusión por el incremento del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias de la cuarta categoría es un buen ejemplo de los acomodamientos que una relación racional impone a ambas partes. La CGT (y también las dos ramas de la CTA) reclamaban su alza, lo cual favorece a los asalariados de mayores ingresos, y el gobierno demoraba una respuesta. El cuestionamiento sindical llegó a argumentar que ningún país del mundo grava los salarios de sus trabajadores. No es así, sólo que en otros países no se lo llama impuesto a las ganancias sino a los ingresos. En Brasil, el impuesto a las ganancias de las personas representa el 0,4 por ciento del Producto Interno Bruto; en Chile el 1,2 por ciento y en la Argentina el 1,6 por ciento. En cambio en Estados Unidos, Italia y Gran Bretaña llega al 11 por ciento; en Alemania casi al 10 por ciento y en Francia al 8 por ciento. Pero el pago de impuestos sobre los ingresos no implica convalidar ni los niveles salariales ni la regresiva estructura impositiva actuales. Existe además un alto nivel de evasión en el pago de este impuesto, que no se debe a los trabajadores en relación de dependencia, sino a las empresas y los trabajadores autónomos. Eliminar esa evasión y gravar las rentas financieras que siguen exentas sería una contribución de fondo a la deseada mayor equidad. Como no afecta a todos los trabajadores sino sólo a los de altos ingresos y su tasa se eleva según el nivel de las remuneraciones, es indiscutible que se trata de un impuesto progresivo, sobre todo en las condiciones de fragmentación del mercado laboral y consecuente heterogeneidad dentro de la clase trabajadora que, aun atenuadas, subsisten.
Desde 2001 hasta 2010, el promedio del salario nominal de los trabajadores registrados del sector privado creció más de cuatro veces y medio (de 883 a 4.077 pesos). Este incremento se debió en parte a la mejora real de las remuneraciones pero también a la creciente variación de precios. En esos años, el mínimo no imponible creció menos que los salarios nominales y el costo de vida, por lo que el impuesto alcanzó a mayor proporción de los trabajadores. Mantener estable el mínimo no imponible en términos reales hubiera requerido un incremento del 48 por ciento, que es lo que variaron los precios desde 2008, y para acompañar la evolución del salario de los trabajadores privados registrados el incremento debería haber llegado al 90 por ciento. Cristina sólo lo aumentó el 20 por ciento. El mínimo no imponible del impuesto a las ganancias para un trabajador casado y con dos hijos pasó a ser de 7.998 pesos mensuales, mientras que mantenerlo en los mismos términos reales que en 2006 (fecha del anterior aumento) hubiera requerido elevarlo a 8.265 pesos, y equipararlo con el nivel real de 2001, a 10.464 pesos. Para seguir la misma evolución del salario de los trabajadores privados registrados desde 2001, debería ser de 13.000 pesos ahora, como se observa en el gráfico. CFK se manejó con flexibilidad: defendió un impuesto progresivo pero antipático y evitó un conflicto con la representación sindical. Mucho más simple que esta complicada cuenta es la construcción de un nuevo fetiche a quien clavarle alfileres como culpable de todas las desventuras.

Demócratas unidos

La sarta de documentos políticos y editoriales que instaron a defender la democracia en supuesto peligro refleja la impotencia de la oposición para hincar el diente en la sustancia sólida de lo real. De tanto masticar espejismos deben tener las mandíbulas adoloridas. Que esta retahíla se haya desencadenado a partir de un hecho menor, como el conflicto que dificultó en forma parcial la distribución de un diario un domingo, muestra además la escasa autonomía que las principales fuerzas políticas tienen cuando están en el llano, premonitoria de la subordinación a los intereses particulares con que operarían una vez más si pudieran volver al gobierno. Durante cuatro días de enero y abril del año pasado en París trabajadores en huelga contra un plan de recortes en la distribución de diarios impidieron la aparición de Le Monde y de otros medios. En Italia los trabajadores del Corriere della Sera bloquearon la aparición del diario y la actualización de su página web el 30 de septiembre y el 1º de octubre últimos. Los periodistas de la británica British Broadcasting Corporation (BBC) pararon el 5 y el 6 de noviembre de 2010 como protesta por recortes salariales y previsionales, lo cual obligó a suspender programas como The World Today y reemplazarlos por otros ya emitidos. En ninguno de estos casos ni los medios afectados ni las cámaras patronales ni la oposición a los respectivos gobiernos mencionó la libertad de expresión. Ante una cámara oculta a un delegado gremial, la Justicia de esos países ¿hubiera abierto una investigación sobre el trabajador, considerando extorsivos sus reclamos, o sobre la empresa por violar las prácticas de lealtad recíproca en la relación de las partes?

Al margen de la ley

Sólo la alianza con los poderes fácticos permite que pase casi inadvertido el desdén institucional de las principales fuerzas que proclaman su objetivo supremo de acabar con el kirchnerismo. Tanto la UCR como el Peornismo Federal han decidido seleccionar sus candidatos al margen de la ley. Las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, con los padrones oficiales, documento único de identidad y control judicial garantizan una transparencia democrática que nunca conocieron las “instituciones fundamentales del sistema democrático”, como la Constitución considera a los partidos políticos. Este apartamiento de la ley por presuntas conveniencias políticas, no ha merecido una sola observación por parte de los demócratas más empedernidos del ágora ni del foro. El radicalismo anunció una elección interna a fin de abril entre sus precandidatos, el Peornismo Federal una serie de confrontaciones regionales escalonadas, ambas sin padrones oficiales, control judicial ni mecanismos para impedir la intromisión de terceras fuerzas, como ya denunciaron tanto el ex senador Eduardo Duhalde, que acusa al gobierno nacional, como el gobernador puntano Alberto Rodríguez Saa, que señala al macrismo. La primaria que los enfrentó en la Capital Federal fue un éxito notable: no hubo una sola denuncia de irregularidades y a las once de la noche ambos candidatos anunciaron sonrientes que se habían repartido en partes iguales los delegados, porque la diferencia entre ambos fue apenas del 0,7 por ciento. El único inconveniente es que sobre un padrón de 2.475.193 electores votaron 33.704 personas, es decir el 1,36 por ciento, cuando la ley que se aplicará en agosto establece un piso del 1,5 por ciento para que el vencedor pueda ser candidato. Hoy tratarán de saltar esa valla en cuatro provincias del NEA. Ernesto Sanz renunció a la presidencia de la UCR para competir en su interna partidaria con Ricardo Alfonsín, mientras el vicepresidente Julio Cobos anunciaba que sólo participaría en los comicios legales de agosto. Pero luego de las elecciones de gobernadores en Catamarca y Chubut, que les hicieron ver el abismo al que se acercaban, Sanz desistió del cotejo de abril y Cobos del de agosto. Sanz tratará de reconstruir la compleja ingeniería electoral elaborada por la Asociación Empresaria (AEA), descrita en esta página el 23 de enero. Durante las reuniones realizadas en la Unión Obrera de la Construcción, se planteó la ascensión de Gerardo Martínez a la secretaría general de la CGT, en lugar de Moyano, la del operador de la trasnacional italiana Techint, Luis Betnaza, a la presidencia de la UIA, y la conformación de dos fórmulas presidenciales: Sanz-Gabriela Michetti y Daniel ScioliJuan Manuel Urtubey, y un pacto político y económico, con recorte de derechos laborales y contención salarial. La fortaleza del gobierno nacional provocó la deserción de Scioli, que irá por su reelección bonaerense en octubre, y la de Urtubey, que lo intentará hoy en Salta; el desplazamiento de Betnaza por José Mendiguren en la UIA y la consolidación de Moyano en la CGT. La última utopía veraniega que aún se recorta contra el horizonte muestra a Sanz y Michetti, cuesta arriba sobre la arena.

Umbrales

Los partidos testimoniales se desvelan por superar el umbral del 1,5 por ciento. La Izquierda Extraparlamentaria a Pesar de Sí Misma está negociando el primer acuerdo electoral de su historia, confiada en que le resulte más fácil explicar sus afinidades que sus diferencias, y Duhalde ha mencionado una posible primaria entre las distintas fuerzas que pretenden impedir la victoria kirchnerista. Sólo lo sostiene el anhelo de venganza, mucho más importante que cualquier análisis sobre el tipo de gobierno que podría engendrar esa propuesta. En la misma sintonía, Maurizio Macrì propone una fórmula de unidad, que con generosidad se ofrece a encabezar. Esta hipótesis no parece gozar hasta ahora de mayor viabilidad, a medida que se multiplican las declaraciones de principios de quienes anuncian sus límites y comunican que podrían unirse con algunos pero no con otros. No hace falta enumerarlas, porque son la mayoría. Las únicas excepciones serían Macri-Duhalde (aunque Michetti ya dijo que el ex senador no puede ser candidato porque nadie lo votaría), Alfonsín-Binner-Stolbizer y Binner-Solanas-Stolbizer, pero no Alfonsín-Solanas, lo cual plantea un insoluble dilema lógico.

 Por Horacio Verbitsky

Más de la mitad de los fans de U2 tenía deudas con la Provincia de Buenos Aires

1.4.11

Más de la mitad de los contribuyentes de la Provincia de Buenos Aires que fueron controlados durante el primer show de la banda irlandesa U2 en La Plata (fotos), tenían deuda con el fisco, según informó la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA), luego del operativo de control realizado ayer.


Según la información suministrada por Arba, el 53% de los propietarios de los autos radicados en territorio provincial mantenía algún grado de incumplimiento tributario.

A su vez, de los más de 1.200 vehículos controlados mediante la modalidad, más de 400 estaban radicados en otras jurisdicciones.

Al respecto, el titular de Arba, Martín Di Bella, aseguró que “en total informamos deudas por más de un millón de pesos, y nuestra intención es que estos contribuyentes regularicen su situación con el Estado provincial”.

“A partir de la notificación que realizamos ayer los morosos tienen un plazo perentorio para cumplir con sus obligaciones fiscales”, agregó.

Según se anticipó, el operativo continuará durante los próximos dos recitales que brindará la banda irlandesa el sábado y domingo en la ciudad de La Plata, con la misma modalidad inspectiva.

El control multiimpuesto se realiza mediante los datos de la patente de los vehículos, de la cual los fiscalizadores notifican la situación tributaria de los contribuyentes, verificando el Impuesto Automotor, el Impuesto Inmobiliario, el Impuesto sobre los Ingresos Brutos y en el tributo aplicado a las Embarcaciones Deportivas.

El militante

30.3.11

Por José Pablo Feinmann.

Un militante es alguien que ha encontrado una verdad que lo trasciende. No es una verdad revelada. No es una verdad divina. No es, ni siquiera, una verdad permanente, segura, como un anclaje firme que otorga cimientos y sosiego a una vida entera.

No corren buenos tiempos para los militantes. No corren buenos tiempos para nadie. Pero el militante no utiliza la "mala temporalidad" para "matar el tiempo". No se entrega. No es heroico, pero es quizás obstinado. Es frecuente que repita lo que empeñosamente le dicen. "Todo esto es un desastre, no tiene arreglo, marchamos hacia un nuevo fracaso, la historia nos juega en contra". Pero todo este tremendismo no tiene poder de apabullarlo. Repito: no es un héroe. Simplemente quiere vivir. Simplemente no se conforma con aceptar que otros han decidido ya su vida, su futuro, sus módicas ambiciones y su muerte. Pero sabe -lúcidamente lo sabe- que si acepta lo que quieren que acepte, ni morir se necesitará. Porque ya estará muerto. Alguien dijo alguna vez: "Vivamos de tal modo que nuestra muerte sea una injusticia". Una muerte -no dramaticemos por favor- es solamente un hecho más de nuestra vida, un hecho (esto sí) final, que patéticamente revela nuestros límites. Pero el militante sabe que tiene su vida. Y quizás, porque conoce los tiempos que corren, no se ha propuesto nada tan grandioso como la toma del Palacio de Invierno.

Quizás, sencillamente, no busca la inmortalidad. Ha aceptado con calma, ha atravesado su correspondiente y dolorosa crisis cuando esa verdad se le reveló ("no sólo mueren los demás, también voy a morir yo, sobre todo yo, cosa increíble, y en ese momento, como y todos, voy a estar solo") pero tampoco esta revelación lo ha destruido. Al hacerlo, conscientemente o no, ha tirado por la borda íntegramente a Dostoyevsky. Todo ese tremendismo eslavo le es ajeno. "La única causa de la conciencia es la inacción." Si Dios no existe, todo está permitido". Stravrroguin, Kirillov, Iván Karamazov, militaban en otra causa. Blasfemaban todo el día contra la muerte y vivieron muertos. ¿Acaso podía ocurrir de otro modo?

La militancia en la Argentina tuvo en el pasado una relación con la muerte hermanada con el existencialismo trágico, no sólo con Dostoyevsky sino especialmente con Nietzsche. Pero eso pasó y no estoy hablando de aquellos militantes, de los del ´73, tan fervientes, tan desmesurados, tan seguros de tener la historia como inclaudicable aliada. No, hablo de los de hoy. Y éstos de hoy saben que tienen que vivir. Y que aunque no vivirán una vida grandiosa (los tiempos no dan para tanto) harán lo necesario por estorbar un poco. Y si es posible -porque la política y la historia son, afortunadamente, improbables- harán también algo más. Militancia y Producción Uno de los lúcidos y obstinados proyectos del régimen militar-financiero en la argentina fue la aniquilación del aparato productivo. La desaparición de los centros de trabajo, de los precisos puntos nodales del circuito productivo que generaban la confluencia de la clase trabajadora, su organizatividad y su concientización, no podía ser sino fundamental para un régimen que requería desmovilización, la desconcientización y la marginación del pueblo argentino. La desnacionalización de la economía, o más exactamente el reemplazo del circuito productivo por el circuito financiero, no produce sólo un resultado, digamos estructural, materialmente verificable en la organización económica de la sociedad, produce también un resultado humano. Se destruye al hombre. Se lo destruye como ser social, solidario. Se lo trasnforma en un indivualista hosco, temeroso y agresivo. Se lo transforma en un marginado. Y donde aparece el marginado muere el militante. Se ha podido verificar en ciertos actos peronistas del cercano 17 de octubre. Los obreros que concurrieron en representación de sus gremios, nucleados por la mediación del trabajo organizado, fueron pocos. Los demás van sueltos. O evidencian la pobre organizatividad del marginado: colorida, bochinchera, agresiva, pero profundamente dispersa. Dispersa en sus consignas, confusa en sus adhesiones, teñidas de un folklore sobre el que se enanca el poder languideciente pero real de cierto peronismo. Un peronismo arcaico, marginal, ligado al matonaje y no a la lucha, que es también un resultado -un exacto resultado- del poder militar-financiero.

La Argentina financiera generó un argentino que es la antítesis del militante. Llenó el país de "hombres libres", de "trabajadores libres", "individuales". Llenó el país de "cuentapropistas". Era la hora del "sálvese quien pueda". Apareció el "argentino taiwanés", el "argentino del plazo fijo", el "argentino de la bicicleta financiera". El argentino taiwanés (desdeñando a los sujetos) se sumergió en la idolatría de los objetos. Para el argentino del plazo fijo, un día no era un espacio temporal en el que podían aguardarlo mil experiencias hondamente humanas; un día se cotizaba en las pizarras financieras y valía tanto como un dólar marginal, no más, no menos. Este argentino tiene una mirada fija, casi no parpadea, no mira a sus costados, ignora a sus semejantes, su horizonte es sólo una pizarra en una financiera, allí se dibuja su destino cuantificable. Y el argentino de la bicicleta es el que pedalea solo, el que se entrega a los mil artilugios del engaño disfrazado de viveza. La destrucción del aparato productivo, además, arrojó a innumerables trabajadores a la marginación y la extrema pobreza. Y no existe ninguna dialéctica revolucionaria entre pobreza y conciencia de clase. (Atención: hablo aquí de "pobreza" en tanto marginación del circuito productivo). Los marginales poblaron las páginas policiales del amabilísimo periodístico. Aquí fueron confinados. Antes formaban comisiones internas, asistían a las asambleas de sus gremios, votaban sus conducciones. Ahora transitan oscuramente por los suburbios. Eran obreros, eran compañeros, hoy son seres desesperados arrojados a la delincuencia y el lumpenaje.

En la Argentina, entonces, la activación del aparato productivo no es sólo necesaria por razones económicas, sino por razones humanas y políticas. Para que la solidaridad, el compañerismo y la militancia vuelvan a surgir entre nosotros, hay que crearles un lugar. Este lugar es el trabajo. Militancia y trascendencia. Un militante, por el contrario, cree en la solidaridad social. No es un "individuo" en el pobre sentido que del individuo tiene el liberalismo burgués. Nada tiene que ver con Hobbes. Lo ha superado. Sabe que su individualidad se realiza en el grupo. Su incorporación al trabajo, a la producción, a su grupo de pertenencia, a su clase social, lo incorpora a la solidaridad, al compañerismo, a la amistad sincera. Para decirlo claro: lo humaniza. Un militante es un ser en constante proceso de humanización. Su militancia lo hará mejor padre, mejor hombre de su mujer, mejor amigo de sus amigos. Sabe que habita este mundo para luchar junto a los demás, no para usarlos.

El militante respeta el trabajo. No porque sea un sometido, sino, porque sabe que en el trabajo está su poder, su organizatividad y el sentido final de su militancia: la justicia social. Y también porque sabe que por fuera del trabajo, no sólo está la miseria económica, sino la otra: la social y la humana. La que hará de él un apartado, un egoísta, un resentido y hasta un delincuente. El militante, es necesario repetirlo, cree en una verdad que lo trasciende y da sentido a su vida. Esta verdad es su ideología, la ideología que comparte con sus compañeros y expresa su lucidez. La ideología que hace de él un sujeto y no un objeto de la historia. La ha amasado, a esta ideología, durante años, la ha padecido, la ha cuestionado, la ha asumido cotidianamente. Porque cotidianamente intentan quitársela, se la oscurecen y deforman desde las pantallas de la TV o desde las radios. Aparecen allí, frente a él, en su hogar, hombres cultivados, con buenos modales, racionales hasta el asombro y vértigo, implacables, que le dicen que no, que está equivocado, que todo está bien, o que todo está mal, pero que, en todo caso, nada está como él cree. ¿Cómo lucha contra toda esa insidiosa verborragia? Hablando con sus compañeros. Buscando la verdad donde está: en el grupo. Porque cuando los militantes son esto, militantes, y están unidos por sus intereses comunes, la verdad es una tenaz corriente eléctrica que los recorre y los une aniquilando el discurso del enemigo. Porque es cierto (según postula un diabólico axioma del pensamiento autoritario) que mil repeticiones hacen una verdad. Pero no es menos cierto que mil repeticiones pueden también aburrir, transformarse en un sonido apenas desagradable y persistente. En suma inaudible.

El militante es un hombre que tiene una razón para vivir. Y más también. Cierta vez dijo Camus "Una razón para vivir es una razón para morir". El militante, en efecto, puede llegar a morir por su causa. Pero en Argentina -hoy, a esta altura de nuestra experiencia y de nuestro dolor- habrá que afirmar tenazmente que el momento más alto de realización de un militante es su vida (cualquiera de los infinitos actos en que su militancia lo ha comprometido) y no su muerte. Los peligros de la militancia

La deshumanización acecha también al militante. Puede transformar su ideología en dogma, en obstinación y autoritarismo. Puede creerse más heroico. Puede confundir el desprecio por la vida con el coraje. Puede enajenarse en su lucha. Puede olvidar las pequeñas cosas en nombre de los grandes ideales. Puede olvidar que los grandes ideales se persiguen y se conquistan para posibilitar las pequeñas cosas. Puede llegar a considerarse sólo el eficaz cuadro de una organización. Y hasta puede llegar al extravío de exigir también eso de los demás. Puede llegar a realizar esta frase de Brecht: "Nosotros que nos unimos para luchar por la amistad entre los hombres, no supimos ser amigos". El viejo problema de los medios y los fines se agitan detrás de éstas ideas. Pero si la militancia ha de servir para humanizar al militante, los fines deberán estar presentes en todos los medios. Porque el militante está vivo hoy, y es hoy, en cada uno de los actos que realiza para conquistar una sociedad más justa, donde están enteramente en juego su humanización o su envilecimiento.

Fuente: Revista Humor, N° 138, octubre de 1984.

Solicitada diarios del Chubut de hoy: GANE QUIEN GANE NO PERDAMOS TODOS

29.3.11


Power Balance, una gran mentira?

21.3.11



En estos días, si vas caminando por la calle y de repente ves una persona intentando hacer piruetas parado en un pie o doblándose para tocar el piso, no se trata de un loco o de un equilibrista pidiendo monedas en un semáforo. Es simplemente una persona más intentando mostrarle a un amigo cómo la pulsera Power Balance le mejora la fuerza, el equilibrio y la elongación.

Esta persona, como miles de otras últimamente, posiblemente en otros órdenes de la vida actúe como un ser inteligente y razonable. Pero de manera repentina, seducido por uno de los mayores engaños de marketing de la historia, dejó toda su racionalidad a un lado y sucumbió ante la mentira de una promesa mágica.

Power Balance lleva vendidas millones y millones de pulseras a un precio considerable (en Argentina al equivalente de casi 40 dólares, en España a 40 euros) atribuyéndole a dos hologramas la capacidad de producir mejoras médicas e impactar nuestra calidad de vida.

A medida que las demandas de consumidores y los estudios científicos que prueban la mentira se acumulan, la empresa ha ido acotando más y más los efectos que le atribuye a la pulsera llegando, en la versión actual del sitio en USA, a no mencionar ningún efecto benéfico y decir apenas: “The founders of Power Balance have always believed in the benefits of various holistic practices and Eastern philosophies and set out to develop a product to more easily and affordably embody these beliefs.” (“Los fundadores de Power Balance siempre hemos creído en los beneficios de varias prácticas holísticas y filosofías Orientales y nos propusimos desarrollar un producto que encarne esas creencias de una manera sencilla y barata.”) (Barata???)
En el sitio de Power Balance Argentina hay una sección llamada “Cómo funciona?”. Entusiasmado, entré a leerla para ver qué explicación daban sobre el causa-efecto de los efectos médicos de los hologramas de la pulsera. Sin embargo, la página no dice nada sobre eso. Apenas responden estupideces como “Puede mojarse?”, “Necesita estar en contacto con la piel?” o “Cuánto tiempo dura?”.

Finalmente, forzados por la justicia australiana, en ese país los fabricantes debieron poner en internet una declaración que dice abiertamente que en las publicidades ellos alegaron que las Power Balance mejoraban la fuerza, equilibrio y flexibilidad, pero que reconocen que no hay evidencia científica alguna que respalde eso y que incurrieron en prácticas de marketing engañoso.
Y sin embargo, pese a todo esto, ¡mucha gente sigue comprándolas como pan caliente y haciendo bienintencionadamente el ridículo intentando mostrar a los demás las propiedades mágicas de la pulsera! Eso es lo más desconcertante para mí.
Hay engaños muy sofisticados, donde no es lógico responsabilizar a la víctima. Pero en este caso millones de personas creyeron una mentira absurda sin el menor cuestionamiento. Reemplazar el pensamiento crítico por el mágico en este caso es relativamente inocuo. Apenas hace que pierdas algo de dinero y que algunos piensen (como expresa brillantemente este tweet de Roger Schultz) que sos un “salame”. Pero en otros órdenes de la vida las consecuencias de suspender el juicio crítico pueden ser mucho más serias. Yo no puedo entender a la gente a la que le dicen que una pulsera le dará fuerza, equilibrio o flexibilidad y lo cree sin preguntarse cuál es el mecanismo exacto por el cual esos efectos ocurren.
Para cerrar, dos comentarios serios y otros divertidos:

1) Para darle credibilidad al engaño, la campaña de marketing de Power Balance estuvo sustentada en testimonios de estrellas del deporte como Shaquille O’Neal, Rubens Barrichello o Drew Brees. ¿Cómo es posible que estas estrellas del deporte se presten a dar difusión a un engaño de este tipo? Entiendo que les hayan pagado bien, pero ¿no sienten responsabilidad de no defraudar a quienes los admiran y respetan?

2) Si se quedaron con ganas de más, pueden ver en el sitio de TEDxRiodelaPlata la brillante charla TEDx que en abril pasado dio Gabriel Gellon sobre el pensamiento crítico y el espíritu científico.

3) Todo esto me recuerda al chiste que dice que un “brujo” le cobraba a la gente diciendo que con sólo tocarlos hacía que se volvieran más inteligentes. Resulta que una vez un “cliente”, después de recibir el toque mágico, le dice: “Me parece que esto es un engaño y usted es un farsante que no tiene poder sobrenatural alguno”. A lo que el “manosanta” responde: “¡Mi método funciona! ¡¡¡Ve que ya se volvió más inteligente!!!”.

4) En un giro de comedia digno de Groucho Marx y profundamente argentino, el “home” local de Power Balance dice en font enorme: “Alerta de originalidad” y advierte que busques el “sticker” para evitar comprar imitaciones!

¡No permita que lo engañen, amigo! ¡Las pulseras truchas vienen sin magia! (Podés creer los inescrupulosos estos, que falsifican la pulsera y no le ponen magia…) No pagues $5  en un semáforo por una pulsera falsa que no hace ningún efecto. Pagale $150 a ellos. “Power Balance engaña mejor” podría ser un lindo slogan.

¿Cómo detectar si una Power Balance es falsa? ¡Fácil! Todas lo son…

5) Por último, si ya tenés una Power Balance y estás contento con sus efectos avisame. ¡Tengo unas cuantas cosas que me gustaría venderte! Por ejemplo, ¿qué tal un terrenito en la luna?

¿Estamos preparados para las catástrofes naturales?

16.3.11


Especialistas relatan que los sobrevivientes suelen revivir el momento de la catástrofe
 La tragedia ocurrida en Japón el viernes reavivó algunos interrogantes. ¿Estamos los seres humanos listos para enfrentar un drama de estas características?. ¿Puede aún una de las economías más prósperas del mundo hacerse cargo de la reconstrucción de ciudades enteras? ¿De dónde es posible sacar fuerzas para hacerlo?

Lo cierto es que a priori la respuesta parece ser incierta, principalmente porque se trata de desastres naturales, que no sólo son imprevisibles sino que además generan mucho temor en quienes lo viven e inclusive en aquellos que lo miran por televisión.

De hecho, según la licenciada en Psicología y especialista en Trastornos de Ansiedad, Gabriela Martínez Castro, "el temor, la desesperanza y el horror son las manifestaciones típicas de quienes deben enfrentar este tipo de situaciones".

La especialista, titular del Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad (CEETA), expuso: "En los casos más extremos las personas también atraviesan un sentimiento de reexperimentación, que consiste en volver a vivir con todos los sentidos la situación traumática que se atravesó. La persona se comporta, a posteriori, como si estuviera en el momento del acontecimiento, más allá de que suele evitar los estímulos que tengan que ver con el momento del trauma".

Justamente por estas razones, aún ante el caos, los servicios de salud y asistencia suelen organizarse para atender primero a las personas que revisten mayor gravedad, y después sí pasar a ocuparse de aquellas que no corren riesgo de muerte pero que deben ser ayudadas para poder continuar con su vida.

Otros de los objetivos primordiales de los especialistas son aquellos que perdieron todo pues en algunas ocasiones la sensación de desarraigo puede causar estragos a nivel psíquico.

De ahí que sea tan importante poner en marcha el tratamiento psicológico rápidamente, siempre teniendo en cuenta determinadas variables entre las que se destacan el tiempo o nivel de exposición respecto al episodio traumático, los daños tanto materiales como emocionales que ese problema haya generado y la pérdida de familiares o amigos cercanos, por mencionar sólo algunos de los más importantes.

"En lo que hace a las intervenciones psicológicas en caso de desastres, está establecido a nivel internacional que existen grupos de riesgo. En esa clasificación se incluyen pacientes con antecedentes psiquiátricos, personas que ya hayan vivido situaciones traumáticas previas significativas, aquellos que hayan respondido con un cuadro de estrés post-traumático ante una situación anterior, adultos mayores, adolescentes y niños", expuso el doctor Roberto Sivak, médico psiquiatra y psicoterapeuta, ex presidente del Capitulo de Psicotraumatología de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA) y coordinador del Grupo de Trabajo de Estrés Trauma Psíquico y Psicosomática de la División Salud Mental del Hospital Álvarez.

"No obstante también hay otros grupos que deben tenerse en cuenta. Entre éstos se destacan por ejemplo las personas con cuadros depresivos, los que viven solos o los que al momento del desastre estaban sin trabajo", añadió Sivak, también miembro activo de la sección de Intervención en Desastres de la Asociación Mundial de Psiquiatría World Psychiatric Association.

Signos de alarma posteriores a un trauma

 • Imposibilidad de concentrarse en las actividades de la vida cotidiana

• Desinterés por los planes que se tenían acordados previamente

• Sensación de desapego afectivo respecto a los demás

• Imposibilidad o dificultad para conciliar el sueño

• Aparición y desarrollo de ataques de ira

Fuentes: Pro-Salud News